La salsa de chapulín que sedujo a tiburones

Oaxaqueños concursaron en el programa Shark Tank y ganaron 10 mdp en inversiones
06/09/2018
03:18
Christian Jiménez
Oaxaca de Juárez, Oaxaca
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“Ha sido, por mucho, la mejor experiencia de nuestras vidas”, sostiene el oaxaqueño Roberto Pérez Hernández, quien junto con su socio Hugo Sandoval Bolaños ganaron inversiones por 10 millones de pesos para su empresa Industria Alimentaria (Inalim), dedicada a la producción de salsas y alimentos con chapulín, en el programa Shark Tank (tanque de tiburones) de Sony Entertainment.

El programa consiste en un panel de inversionistas potenciales (tiburones), a quienes emprendedores les presentan propuestas de negocios. Los dos oaxaqueños lograron que dos de los empresarios apostaran por su producto a base de chapulín.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Roberto dice que el capítulo 15 de la tercera temporada, el cual protagoniza, fue un momento decisivo en su vida y la de su socio.

“Me estaban poniendo el micrófono cuando se me acerca un cuate y me dice: ‘Vamos eh, yo soy de Miahuatlán, vamos por Oaxaca’… y se me puso chinita la piel. Antes de salir al set, un chaparrito, morenito, del staff del programa nos dijo: ‘Vamos oaxacos, por Loxicha’”, recuerda.

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Conmovidos, casi hasta el llanto por el recuerdo del estado donde nacieron, Roberto y Hugo salieron “a rifarse” y presentar su empresa. Antes de llegar a Sony, el equipo intentó en dos ocasiones ser seleccionado para el show, pero fue hasta el año pasado cuando, a través del Instituto Oaxaqueño del Emprendedor, tuvieron la oportunidad.

“La presentación se hizo basándonos en la producción que tenemos de salsas y productos con chapulines. Los tiburones nos cuestionaron sobre los inicios de la empresa y sobre el por qué no nos dedicamos únicamente a las salsas. La respuesta fue que se empezó usando chapulines, siempre con la intención de contribuir con la economía local”, completa.

Aunque al inicio el resultado no parecía ser favorecedor, después el proyecto logró convencer a los tiburones Carlos Bremer (empresario regiomontano) y Rodrigo Herrera (presidente de Genomma Lab), quienes invertirán 10 millones de pesos: cinco en capital y el resto en crédito. A cambio, los oaxaqueños les cederán 30% de la compañía, que nació como un proyecto escolar en el año 2000, cuando ambos tenían 25 años.

“Eran los tiburones por los que apostábamos; ambos tienen la experiencia y el perfil que nosotros requerimos en financiamiento y comercialización”, acota Roberto. Los fondos obtenidos, precisa, serán invertidos para tener suficiente capital de trabajo y así duplicar las ventas del año pasado, que alcanzaron los 28 millones de pesos.

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La planta de producción de Inalim se ubica en Santa María Coyotepec y brinda empleo directo a  60 personas. Además, de forma indirecta, da trabajo a productores de tomate de Sola de Vega y  a recolectores de chapulines de los Valles Centrales. Con su ayuda, al mes producen 100 toneladas de salsa aderezada con el insecto.

Entre los principales clientes de los oaxaqueños  para este año se sitúa el grupo comercial Tostadas Charras, de Monterrey, Nuevo León, así como el grupo Walmart, que desde hace varios años ofrece los productos Inalim.

Proyecto universitario

Roberto y Hugo se conocieron cuando estudiaban la ingeniería en alimentos en la Universidad Tecnológica de la Mixteca. En el año 2000, en la materia de Desarrollo de productos, crearon la iniciativa, pero fue hasta 2004 que lanzaron el proyecto usando un molino manual para producir salsa. En 2010 la empresa se transformó también en comercializadora y comenzó a distribuir sus productos en cadenas comerciales del país.

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Tras la decisión de los tiburones, Carlos Bremer felicitó al equipo por la persistencia en hacer crecer la marca,  pues la situación económica y geográfica de Oaxaca dificulta la perspectiva comercial.

“Es por Oaxaca, creemos en la entidad y sabemos de su diversidad gastronómica”, añade con orgullo Roberto.

 

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