Renace ex Hacienda con misión cultural en Oaxaca

Después de más de cuatro años de trabajo, finalmente el pasado sábado 27 de octubre se inaugura el Centro Cultural Ex Hacienda San José
Un grupo de gestoral culturales recupero la hacienda de San José Hidalgo, que data de 1827, para fundar un espacio abierto a todas las disciplinas y que sirva como foco para el desarrollo económico de la comunidad. Fotos: Juan Carlos Zavala / EL UNIVERSAL
07/11/2018
10:38
Juan Carlos Zavala
Oaxaca de Juárez, Oaxaca
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Los caminos eran distintos, paralelos en los que el arte provocó un punto de inflexión e hizo que se cruzaran; ocurrió hace ocho años y propició que se constituyeran en un grupo de gestoras culturales con la creación de la asociación civil “Creatividad Comunitaria por el Desarrollo”.

Pero también gestó un sueño: contar con un espacio cultural propio, en cada una de ellas, desde sus diferentes iniciativas y ámbitos de especialidad.

De pronto, hace cuatro años y medio, alguien les mostró el casco de lo que fuera la Hacienda San José Hidalgo --cuyo registro data desde antes del año 1827--, que se encuentra en la comunidad San José Hidalgo del municipio San María Atzompa, a 40 minutos del centro de la ciudad de Oaxaca. El propietario la tenía en venta.

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Mariana Cantú Garza fue la primera de ellas en visitarla y no dudó, era el lugar que buscaban; de inmediato envió fotografías a Ivonne Lartigue y regresaron a visitarla juntas, se pusieron en contacto con el dueño Carlos Salazar, de más de 80 años de edad, y nieto del hacendado.

“(El nieto) Conservó la hacienda muchos años pensando en que algún día la iba a poder restaurar y venir de vacaciones, porque aunque su familia es de aquí, vive fuera. Cuando ya se vio viejo, dijo ‘creo que ya no lo voy a hacer’ y no quiso abandonarla y lo que hizo fue ponerla a la venta.

“Cuando nos conoció y supo cuál era el objetivo y qué trabajo hacíamos, incluso, la dejó a mucho mejor precio. Lo que hizo fue entregárnosla para seguir su sueño, nos heredó su sueño y parte de su patrimonio”, narra Ivonne Lartigue.

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Tres de las integrantes de la asociación civil decidieron embarcarse en este proyecto y al que posteriormente se sumarían otros tres. En seguida, adquirieron créditos, vendieron propiedades entre otras formas de hacerse de recursos, hasta que pudieron comprarla.

“Estaba bastante limpio, mantenía a una familia cuidando, cortando las hierbas, pero lo primero que hicimos fue habilitar un espacio que estaba en pie, que había cuartos que estaban en pie y en el patio empezar a hacer algunas actividades para generar”, continúa Mariana Cantú. También recurrieron a la renta de sus espacios para obtener ingresos.

La inauguración

Después de más de cuatro años de trabajo, finalmente el pasado sábado 27 de octubre se inaugura el Centro Cultural Ex Hacienda San José. El sueño de contar con un centro cultural y que este estuviera en una comunidad también encuentra diferentes motivaciones.

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Para Ivonne Lartigue es una oportunidad de mostrar que la cultura también puede contribuir el desarrollo de la economía local e impulsar la participación de las mujeres en poblaciones donde se rigen por usos y costumbres y les está prohibido participar.

“En lo personal me ha interesado mucho el tema de desarrollo local, me parece que es como tener un punto de partida para poder dedicarme a ello. Es una comunidad (San José Hidalgo) muy interesante, hay personas que se dedican a la agricultura, hortalizas principalmente y siembran y van a la central de abastos, las señoras les apoyan en el campo.

“Es una comunidad de menos de 150 habitantes y también es como parte del reto, generar economía local y de repente encontrar a mujeres y hombres son súper trabajadores y que lo único que están buscando es una oportunidad, una posibilidad para conocer cosas; sueño con que sea una de las formas de poder desarrollar una economía”.

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Mariana Cantú, por su parte, señala que es una oportunidad de combinar su trabajo como gestoras culturales y a la vez llevar a cabo sus propios proyectos en un espacio que fuera abierto.

“Por ejemplo, yo tengo un proyecto de fomento a la lectura con lectura de poesía y no siempre encuentras los espacios en dónde puedas hacerlo”, explica Mariana, “tenemos muchos amigos, actores, músicos, literatos, gestores y aunque hay muchos espacios y espacios abiertos, no siempre se encuentra la apertura”.

Fuente de empleo

El centro cultural, además, se convirtió en una fuente de empleo para la comunidad de San José Hidalgo, Atzompa, dedicada la agricultura – principalmente a la siembra de hortalizas –.

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Cada vez que hay una actividad, las contrataciones que se abren son primero para la gente de la comunidad; la renta de los espacios de estacionamiento son para los vecinos que cuentan con lugares para ello.

“Para la inauguración y la venta de alimentos ese día, por ejemplo, se convocó a personas de la población y asistieron 22 mujeres y dos hombres en un inicio. Las reunimos y las acompañamos en la organización, en las pláticas acordamos que tendríamos tres cursos, el primero sería de costos, se mejoraron los platillos con la asesoría de un chef, sobre el manejo higiénico de alimentos y otro de emplatado”, menciona Ivonne Lartigue.

El eje, agrega, es el trabajo y desarrollo comunitario. Por ello, los niños de la comunidad y localidades aledañas están becados y desde hace dos años reciben clases en artes plásticas; mientras que en la escuela primaria se desarrollan actividades de fomento a la lectura, didácticas y de creatividad.

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A partir de enero de 2019, adelanta Mariana Cantú, contarán con un Consejo Asesor con especialistas en medio ambiente, patrimonio cultural, desarrollo comunitario, cohesión social, psicología, arte y cultura.

La visión, precisa Ivonne, es “constituirnos en un espacio de referencia que promueve y desarrolla la expresión y el diálogo de todas las manifestaciones artísticas y culturales de creadores de las diferentes identidades y pueblos de México y del mundo y que contribuye al desarrollo comunitario de San José Hidalgo”.

Sitio histórico

Una de las referencias a la ex Hacienda de San José data del año 1827 en el libro Estadística del Estado Libre de Oaxaca de José María Murgía y Galardi, texto en el que indica que la era propiedad del presbítero José María Rodríguez y entonces su ubicación pertenecía a San Andrés Ixtlahuaca.

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El escritor Jorge Pech Casanova señala el decreto de 1853 que dividió al Departamento de Oaxaca en 18 partidos judiciales e indicaba que el municipio de Santa María Atzompa tenía jurisdicción sobre las haciendas de la Soledad de Crespo, San José y Santa Catarina Montaño.

Y finalmente advierte la existencia de un tercer documento, el cual es el primer plano detallado de la región y elaborado por orden del general Bazaine, comandante de las tropas francesas que tomaron Oaxaca. Este “Croquis de los alrededores de Oaxaca” de 1865, detalla, muestra el casco de la Hacienda San José como un gran rectángulo rodeado por media docena de casas distancias del edificio principal.

“Durante el Porfiriato, la Hacienda San José apareció en documentos cartográficos como el Plano de las Haciendas de San José y Santa Catarina de 1909, o el Proyecto para la Carta de los Alrededores de Oaxaca de 1910. Pero la información más importante fue consignada en los Cuadros Sinópticos de Manuel Martínez Gracida publicados en 1883”, narra.

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Este último documento, dice, que la ex hacienda colindaba al norte con el pueblo de San Lorenzo Cacaotepec y la Hacienda Santa Catarina, al sur con San Pedro Ixtlahuaca y San Felipe Tejalapam, del distrito de Etla.

Aunque la arquitectura corresponde a las características de siglo XVIII hasta el siglo XXI, “en realidad sus muros han visto pasar más de dos mil años de historia según la investigación del arqueólogo José Leonardo López Zárate (…) Su estudio permite imaginar la época en que había una pequeña aldea de agricultores de ahora se ubica la ex hacienda. Esos pobladores prehispánicos lograron, gracias a la abundancia de agua y buenas tierras, cultivar maíz, frijol, calabaza, chile y otros vegetales que consumían ellos mismos, además de ofrecer una buena parte a los habitantes de la ciudad sagrada de Monte Albán, cuyos vestigios aún se yerguen a diez kilómetros de la ex hacienda”, expresa Jorge Pech.

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