Tomates, un cultivo contra todo pronóstico en la Cuenca

Por medio de técnicas de hidroponía, Conrado Almendra y su familia lograron producir esta hortaliza en Tuxtepec, donde expertos consideraban imposible cosecharla, debido al clima caluroso de la Cuenca del Papaloapan
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El invernadero, ubicado en la agencia municipal de San Bartolo, comenzó en una superficie de mil 250 metros cuadrados; en sus inicios, Conrado considera que lo logró por medio de estudios y arriesgándose. (YURIDIANA SOSA. EL UNIVERSAL)
14/02/2018
02:34
Yuridiana Sosa
San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca
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Contra todo pronóstico y rompiendo el mito de que el clima de la Cuenca del Papaloapan es el enemigo principal para lograr los cultivos del tomate, Conrado Almendra Sánchez cumple más de siete años ofreciendo su producto para consumo local de los tuxtepecanos, en el único invernadero de la zona.

De acuerdo con el Distrito de Desarrollo Rural de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en Tuxtepec, región ubicada al norte de Oaxaca, no existen registros precisos sobre la producción de tomate.

La dependencia señaló que la temperatura ambiente —la cual oscila entre los 37 y los 40 grados centígrados en Tuxtepec y municipios conurbados— es un factor determinante para que este producto no se logre, principalmente a cielo abierto.

La delegación de Sagarpa en Oaxaca detalló que se producen cerca de 85 mil toneladas de tomate al año, de las cuales 55 mil se venden en territorio estatal y el resto, a nivel nacional.

La Sagarpa agregó que el valor actual de la cadena productiva del tomate es de 464 mil millones de pesos, existen 600 hectáreas productivas y alrededor de cuatro mil productores siembran  tomate en invernaderos.

invernadero_tuxtepec_55590144.jpgActualmente, en el invernadero que ahora cuenta con dos mil 500 metros cuadrados, se produce alrededor de una tonelada y media a la semana.

Volver a sus raíces

El tiempo para jubilarse como burócrata se aproximaba, por lo que el licenciado en Derecho decidió que el campo sería su nueva forma de vivir, pero debía hacerlo de manera diferente al resto de los demás productores de la región.

“Me encontré con muchos ‘no’. No, no, no se puede”, fue la respuesta que escuchó por parte de diversos agrónomos sobre el proyecto de cultivar tomate en un invernadero, relata el hombre originario de Tuxtepec, quien hace más de 35 años ya había cosechado con éxito esta hortaliza a cielo abierto.

Para convencerse de que su proyecto era factible, Conrado acudió a un invernadero a la comunidad de Paso del Toro, Veracruz, a unos 180 kilómetros, donde las condiciones climáticas son similares a las de la región de Tuxtepec.

Como no encontró motivos suficientes para no llevar a cabo su plan, el hombre  decidió invertir sus ahorros, por alrededor de 250 mil pesos, para comenzar la construcción de su invernadero y por fin sembrar tomate con el método de hidroponía, el cual no requiere del suelo y sólo de soluciones con nutrientes para el crecimiento de las plantas.

“Estudié y supe que con este método podía producir tres o cuatro veces más que una siembra sobre el suelo”, refiere Conrado.

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Invernadero productivo

El invernadero, ubicado en la agencia municipal de San Bartolo, comenzó en una superficie de mil 250 metros cuadrados, construido con una altura mayor a los cinco metros.

En sus inicios llegó a cosechar hasta 400 kilos por semana. “He experimentado con casi 20 variedades de híbridos para alcanzar un tomate de primera”, apunta el hombre, quien acudió a un curso de la Asociación Hidropónica Mexicana para conocer más de la técnica, pero ha sido la práctica lo que lo ha llevado a tener éxito en su cultivo.

Casi cuatro años después, Conrado  y su familia decidieron construir otro invernadero con la  misma superficie  y con    este nuevo espacio alcanzaron  los dos mil 500 metros cuadrados de siembra. Actualmente,  en el invernadero de Conrado y su familia, en el que trabajan dos personas más, se produce alrededor  de una tonelada y media de tomates a la semana.

“Cómo se ha logrado: pues estudiando y arriesgando, y aquí está la muestra de que en la Cuenca sí se puede cultivar tomate”, expresa con orgullo el hombre, quien al mismo tiempo manifiesta su desagrado a que las autoridades de agricultura, a nivel estatal y federal, han calificado a esta región como inapropiada para este tipo de  cultivo.

Por ello, Conrado lamenta que las autoridades no demuestren, con elementos suficientes, que en realidad el clima no es viable.

invernadero_tuxtepec_55922433.jpgEl invernadero cuenta con un sistema de nebulización que se encarga de mantener la temperatura hasta cinco grados menos que en el exterior.

Conquistando el mercado

La calidad en el producto es la carta de presentación con la que Conrado ha mantenido a sus clientes.

Se trata de dos empresarios locales de tiendas de abarrotes —con una cadena de tiendas en el centro y colonias de este municipio—, los que compran y venden el tomate 100% tuxtepecano.

El productor afirma que su tomate es totalmente competitivo; sin embargo, por el proceso de cultivo no se puede abaratar ni alcanzar precios tan bajos como los que llegan de otros estados.

Por eso, la meta para la familia de Conrado es conquistar el mercado local en su totalidad para que los tuxtepecanos “consuman un alimento de primera”.

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Cultivo sano

Conrado Almendra asegura que sus hortalizas están libres de químicos, pues para su cuidado utiliza aceite de nim, bacterias y hongos buenos.

Además utilizan abejorros, los cuales se emplean para la polinización de la flor de tomate. También cuenta con un sistema de nebulización para controlar la humedad en el interior del invernadero y se encarga de mantener la temperatura hasta cinco grados centígrados menos que en el ambiente exterior, con estas técnicas Conrado demostró que no hay impedimentos para cultivar.

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