Todos los caminos conducen a Roma…y al racismo

La conversación digital sobre #Roma fue en realidad un debate sobre las clases sociales y los grupos étnicos.

Yalitza Aparicio y Marina de Tavira, a su llegada a la ceremonia de entrega de los premios Oscar. MARIO ANZUONI. REUTERS
Estatal 26/02/2019 22:34 Actualizada 22:34

Alonso Cedeño

Estrategia en Línea

El fenómeno Roma @ROMACuaron del internacionalmente multipremiado director Alfonso Cuarón @alfonsocuaron abrió puertas que a los mexicanos nos cuesta trabajo cruzar para afrontar con esa realidad que se mantiene oscura, pero que a fuerza de repetirse también forja la identidad nacional. Me refiero al racismo y sus diferentes expresiones, que hoy gracias a los medios socio digitales, se pueden manifestar de una manera más abierta, sin cortapisas, porque el anonimato o la opinología libre las amparan. O caso contrario, salen a la luz, aunque no se quiera, como el caso del actor Sergio Goyri @sergiogoyri, cuyos comentarios hechos en una reunión privada, se hicieron públicos, porque su pareja los colgó en la red. Quizá por inocencia o movida por el anhelo de convertir todo lo privado en parte del espectáculo de las redes sociales.}

Así, con los ánimos divididos llegamos a la 91 entrega de la estatuilla dorada, en dónde más que poner a prueba la calidad cinematográfica de #Roma, se pasaba por el aro de fuego todo un cúmulo de prejuicios y opiniones clasistas, en la sociedad mexicana.

A largo de la transmisión, se registraron un total de 19, 392, 635 interacciones, más de 411 mil reacciones; 47 mil 640 comentarios; los posts se compartieron un total de 3.3 millones de veces y se reprodujeron 15.6 millones de videos. La mayor concentración de menciones se dio en México, aunque también se registró actividad en Estados Unidos, países de América y algunos de Europa. Twitter fue la red social que registró un mayor número de interacciones. Seguido de notas digitales publicadas por los principales medios de comunicación a nivel nacional e internacional, así como videos posteados en YouTube. De acuerdo con un análisis del contenido con mayor interacción en las redes, se detectó que 27% provenía de Twitter, seguido de Instagram con 25%. Por su parte YouTube registró 22%, Facebook alcanzó 18% y los Portales Web tuvieron 8%.

Las principales etiquetas usadas fueron: #ROMA, que tuvo un alcance de 92.1 millones, 6.9 millones de interacciones: 6.8; #YALITZAAPARICIO cuyo alcance fue de 58.7 millones y 10.6 millones de interacciones; #ALFONSOCUARON tuvo 47.4 millones de alcance y en lo que se refiere a interacciones, estas lograron contabilizar 13.4 millones. La etiqueta #ROMACUARON tuvo un alcance de 11.1 millones, y un total de 2.4 millones de interacciones. La fiesta para celebrar las nominaciones y los premios, que fue denominada #ROMAFEST tuvo un alcance de 47.4 millones y 13.4 millones de interacciones.

La conversación detectada fue determinada por las siguientes redes: Facebook fue la red que más conversación registró alcanzando 33%, Twitter registró 27%, Instagram 19%, YouTube 15% y los portales web registraron 6% de la conversación global. El 67% de los usuarios son mujeres con un rango de edad de 18 a 51 años, mientras que los hombres registraron un 33% con un rango de edad de los 27 a los 55 años.

La conversación, y aquí es donde sustentamos de lo que hablábamos al inicio, mayoritariamente fue negativa, con un 46% en la tendencia. La audiencia comentó en su mayoría que la película no debería estar nominada, ya que trata de la vida de cualquier empleada doméstica que llega a la Ciudad de México. Consideraron que la actuación de Yalitza Aparicio es de flojera total, porque no actuó, sino que se autorrepresentó, y afirman que la sobrevaloraron por ser indígena, por eso provocó “lástima” y que tras este éxito repentino ya no tendría posibilidades de volver a brillar como actriz. Las burlas contra Yalitza se hicieron presentes en memes incluso contra la mamá de la nominada. Y algo que mostró los rasgos de este racismo, es que en los comentarios se detectó un cúmulo que trataba de desmarcarse de la imagen presentada por la actriz, diciendo que “no todas las mujeres mexicanas tienen ese color de piel”.

La trama de la historia, la dirección y demás cuestiones técnicas como el sonido o la fotografía, fue comentada sólo por un grupo reducido de usuarios, mostrando que el caso de #Roma en las redes sociales, y quizá también en las charlas de café, fue en realidad un debate sobre las clases sociales y los grupos étnicos. En esta ocasión el triunfo de los mexicanos en el extranjero dejó un amargo sabor de boca, porque revivió etapas de la vida de nuestro país, que creíamos superadas.

Al final la ignorancia y la avidez por ser notorio, aunque sea notoriamente estupido, se apoderó de algunos usuarios que hicieron burlas y memes del hijo de Cuarón, antes de conocerse que el menor presenta una condición de trastorno del espectro autista, de la cual él ha hablado cuando ha sido necesario. Si bien algunos se retractaron y pidieron disculpas, la mentalidad de masas ya había propagado los desafortunados comentarios.

En resumen, en Roma no encontrarás historias de unicornios o escenas de acción, el gusto indicará si es entretenida, artística o lenta, sin embargo por mucho ya cumplió su objetivo, generar conversación actualizada sobre el racismo, con sujetos y predicados tan ficticios como reales, tan de un guión literario como de la vida real, y peor, del mundo 2.0. El resultado, como sociedad digital estamos reprobados, probablemente ya no veamos el mundo en Blanco y Negro, y nos ufanemos de nuestro 4K y Ultra HD, pero nuestro pensamiento incluyente y tolerancia pareciera que apenas alcanza la época del daguerrotipo.

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