Aulas inconclusas frenan regreso a clases en el Istmo

Debieron entregarse el 20 de octubre; prevén reinicio de clases hasta diciembre
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Constructores de las aulas provisionales en el Istmo de Tehuantepec informaron a EL UNIVERSAL que en gran parte de las escuelas, los trabajos no se realizan de forma adecuada. (FOTOS: ALBERTO LÓPEZ. EL UNIVERSAL)
29/10/2017
08:55
Alberto López Morales / Juan Carlos Zavala
Juchitán
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El regreso a clases de los 180 mil alumnos del Istmo, contemplado para la primera quincena de noviembre por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), no podrá concretarse, según autoridades escolares y padres de familia.

Tras el terremoto del 7 de septiembre, tres mil 89 escuelas resultaron dañadas en el estado, 14 registraron pérdida total. De éstas, en la zona del Istmo se ubican dos mil 190 con daños y 13 que no podrán volver a usarse, según Jorge Oropeza, vocero del Instituto Estatal de Educación.

Para la construcción de 700 aulas provisionales en los municipios istmeños, el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) y el gobierno estatal destinaron más de 292 millones 113 mil pesos. Los salones tendrían que haberse entregado el 20 de octubre.

De las 700 aulas, están listas 36 del Centro Escolar Juchitán; sin embargo, aún no se define el inicio de clases, dice el representante Murat Luna Aquino, quien añade que en otros planteles ni siquiera se han entregado las estructuras.

Hasta el pasado 23 de octubre, los constructores encargados de las obras en las primarias Casa del Obrero Mundial, en Salina Cruz; 7 de Noviembre, en Matías Romero, y la secundaria Adolfo C. Gurrión en Juchitán, reportaron que no habían recibido las aulas.

En la primaria José Vasconcelos, de Juchitán, donde deben construirse 14 aulas provisionales, el presidente de la asociación de padres de familia, Santiago Pineda, señala que no se avanza ni en la demolición de los salones dañados.

En un recorrido que realizó EL UNIVERSAL por esta ciudad, se constató que la situación se repite en al menos otras cuatro escuelas, entre ellas, la secundaria Heliodoro Charis Castro, donde la directora del plantel, Aurora Jiménez, explica que recién comenzó la construcción del primer salón.

La escuela matutina Evaristo C. Gurrión está en una situación similar. A este plantel se le destinaron 8 millones 296 mil 607 pesos para levantar 16 aulas temporales, pero hasta el momento sólo se han armado cuatro.

“Nuestra escuela, después del Centro Escolar Juchitán, es la que tiene más avance”, dice el director del turno matutino, Juan Carlos Cigarro, quien asegura que no tienen fecha para el reinicio de clases.

En otros planteles como el Gregorio Meléndez aún no terminan los trabajos de demolición y retiro de escombros. En este colegio cada aula provisional costará más de medio millón de pesos, reveló uno de los responsables de la obra.

En el caso de la primaria Año de Juárez, que cuenta con un presupuesto de más de 15 millones 213 mil pesos, ubicada en la séptima sección, la construcción de las aulas apenas inició, refiere la directora del plantel, Raquel Matus.

Añade que el reinicio de clases podría darse hasta diciembre, una vez que terminen de construir los salones y concluya la demolición de viviendas y el retiro de escombros, para no poner en riesgo la seguridad de los alumnos.

Salones no cumplen. Constructores a cargo de la edificación de las aulas provisionales en el Istmo de Tehuantepec informaron a EL UNIVERSAL que en gran parte de las escuelas, los trabajos se realizan de manera incorrecta.

De acuerdo con el sitio web de la empresa Royal Building Systems, proveedora de las estructuras de PVC con las que se arman las aulas, para su instalación se requiere una plataforma de cemento con mallas y anclajes (varillas ahogadas en los cimientos de la plataforma amarradas a malla metálica, también bajo el cemento) que se alzan de manera vertical, sobre las cuales habrá de colocarse la estructura.

Según los constructores, este procedimiento no se observó en algunas de las plataformas, pues no tienen ni mallas ni anclajes y el armazón de PVC está fijado sólo con taquetes.

“Por eso se mueven con el viento, no tienen buena cimentación y es probable que se caigan. La respuesta que dan es que son aulas provisionales y que se van a sustituir con tradicionales”, explicaron.

El pasado miércoles, cuatro aulas de la Secundaria Técnica 19, en Ixtaltepec, fueron derribadas por rachas de viento superiores a los 200 kilómetros por hora.

El supervisor regional del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), Artemio López, aseguró que su caída se dio porque la empresa responsable no amarró bien la estructura.

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