La tensa relación entre Peña Nieto y Donald Trump

Desde julio de 2016 iniciaron las diferencias entre los gobiernos de México y Estados Unidos; el último capítulo de este nexo es la decisión del republicano de enviar elementos de la Guardia Nacional a la frontera
Compartir
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, se reunió con su par de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre del G20 el viernes 7 de julio de 2017 en Hamburgo, Alemania. Foto: Archivo / EL UNIVERSAL
15/04/2018
01:50
Francisco Reséndiz
Ciudad de México
-A +A

Las diferencias entre los gobiernos de los presidentes Enrique Peña Nieto y Donald Trump arrancaron desde julio de 2016, cuando el entonces aspirante presidencial fue invitado y recibido en la Residencia Oficial de Los Pinos.

La confrontación entre los mandatarios ha escalado al grado de que México revisa cada uno de los mecanismos de cooperación vigentes con el gobierno del republicano y Washington ha iniciado el despliegue de la Guardia Nacional en su frontera con nuestro país.

Esa tarde de julio de 2016, al concluir una conferencia de prensa conjunta, saliendo del salón Adolfo López Mateos, dijo que  se vería quién pagaría por su muro, por la noche en televisión Peña dejaría claro que México no lo haría y estableció el tema de la dignidad. 

Los mandatarios hablaron por teléfono hasta el 7 de noviembre, Peña Nieto lo felicitó por su triunfo en la elección estadounidense.

El 19 de enero, en la víspera de que el magnate juramentara como presidente de Estados Unidos, Peña Nieto ratificó que el gobierno de México buscaría construir de inmediato una relación positiva con la nueva administración estadounidense velando siempre por los intereses mexicanos.

El 20 de enero, en el inicio del mandato de Trump, el Presidente de México  estableció que la soberanía nacional y la protección de los mexicanos guiará la relación de México con el nuevo gobierno de la Unión Americana. Al día siguiente, Peña anunciaría un plan para recibir a todos los jóvenes mexicanos que regresen al país con opciones educativas.  En llamada telefónica realizada el 21 de enero, Peña Nieto expresó a Trump  la voluntad de México para trabajar en una agenda que beneficie a ambos países, con un enfoque de respeto a la soberanía de las dos naciones y responsabilidad compartida. A punto de viajar a Punta Cana, República Dominicana, el 24 de enero, Peña canceló su participación en la V Cumbre de la Comunidad del Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC); sabía que Trump presentaría su plan migratorio y decidió operar desde Los Pinos.

El día 25  anunció el endurecimiento de la política migratoria y estableció que el muro se construiría, ese día por la noche Peña exigió respeto para México. Al día siguiente, antes del mediodía se había cancelado su primera reunión.  A las 07:55 horas del 26 de enero de 2017, el mandatario sacudió a México con un tuitazo: “Si México no está dispuesto a pagar por el muro, entonces sería mejor cancelar la próxima reunión con el presidente Enrique Peña Nieto”.

A las 10:48, tras concluir un intenso diálogo entre funcionarios de ambas naciones, el presidente de México informó también por esa red social: “Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS”.

militar_protesta_59084591.jpg

Tras la tensión desatada el 27 de enero, ambos decidieron no hablar más en público sobre sus diferencias, particularmente sobre el muro.  Peña Nieto inició un intenso trabajo con legisladores y gobernadores para establecer una red de protección a mexicanos en la Unión Americana.  El 30 de enero, en un nuevo mensaje a la nación, el presidente Peña Nieto advirtió que pese a no haber alcanzado acuerdos en ninguna materia con  Trump, el diálogo entre ambos gobiernos continúa, llamó a la unidad nacional y aceptó que vendrían momentos complejos.

A lo largo del año, Peña Nieto y Trump han hablado en diversas ocasiones y se han encontrado en dos foros multilaterales: APEC en Vietnam y Grupo de los 20 en Alemania.  Durante la Cumbre del G20, en una reunión bilateral, alguien preguntó a Trump si se mantenía el muro a lo que el magnate respondió “absolutamente”.

 México manifestaría más tarde, en voz del canciller Luis Videgaray, que los mexicanos no pagarían por esa barrera.

Durante el último tercio del año Peña y Trump hablaron por teléfono para manifestar, respectivamente, sus condolencias por los efectos de los huracanes en la Unión Americana y la violencia en Las Vegas y por los terremotos en México. Peña también defendió ante Trump el programa DACA y le demandó una solución permanente para los dreamers.

Analistas, catedráticos y diplomáticos advierten que la retórica y acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre México y la respuesta del presidente Enrique Peña Nieto ha llevado a la relación bilateral a un momento de “alta tensión”.

Porfirio Muñoz Ledo, Gabriel Guerra, Leonardo Curzio y Alberto Aziz, señalan que ante un eventual endurecimiento de Washington, México tiene a su favor instrumentos legales internacionales, mecanismos multilaterales y decenas de convenios de cooperación con Estados Unidos para negociar y defender los intereses nacionales.

Los analistas en asuntos internacionales subrayan que México y Estados Unidos colaboran estrechamente en temas como bioseguridad, seguridad fronteriza, seguridad aérea, combate al crimen organizado y el terrorismo, inteligencia, migración, aguas internacionales y flujo comercial.

Muñoz Ledo, ex representante de México ante las Naciones Unidas, afirma que en este momento hay razones suficientes para revisar de manera total la relación con Estados Unidos, no sólo el comercio y la migración, sino el conjunto de las líneas de cooperación.

“Pero también si hay una agresión más, ya lo he dicho, hay que acudir ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, nosotros tenemos todo el derecho en caso de militarizar la frontera, se configura el artículo segundo de la Carta que es la amenaza del uso de la fuerza, yo creo que ambas cosas son adecuadas, se exige además el cumplimiento de los Tratados de Buena Vecindad”, señala.

Compartir

Comentarios