“Cuando se es indígena, mujer, pobre, está cabrón”: Eufrosina Cruz

Hay que convertirse en problemas, recomienda secretaria de Asuntos Indígenas a jóvenes, en la Feria Internacional del Libro
Foto: flickr / FIL Guadalajara
29/11/2018
10:23
Raúl Torres/Corresponsal
Guadalajara, Jalisco
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En la página 48 del libro cuentos de “Buenas Noches para Niñas Rebeldes” se narra la historia de Eufrosina Cruz Mendoza, una mujer zapoteca que desde los 10 años ha tenido que rebelarse contra todo, incluso contra la democracia, para lograr que sus derechos no sean violentados.

Ayer, en un encuentro con mil jóvenes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Eufrosina los invitó a convertirse en problemas para poder encontrar las soluciones.

Durante la charla con el escritor Benito Taibo, la hoy secretaria de Asuntos Indígenas en Oaxaca, recordó que desde niña, cuando estaba destinada a ser entregada a un hombre para convertirse en su mujer y servirle, se rebeló a esa circunstancia y escapó.

“Pero no para negar mi lengua, mi cultura, sino para decir a esa circunstancia que yo merecía educarme, tomar mis propias decisiones, buenas o malas (…) tuve que arrebatárselo a la vida, a esa circunstancia que decía tenía que ser jodida”, dijo.

Relató que en su camino hubo discriminación por hablar otra lengua, por venir de la montaña, que tuvo que trabajar para pagarse sus estudios y aunque quería ser doctora se graduó como contadora.

“Terminé trabajando en la calle porque cuando se es indígena, mujer, pobre, está cabrón, pero no me detuvo porque me acordaba que lo que me esperaba en el pueblo era repetir la historia de mi mamá, mis tías, tener diez chamacos; eso no es malo siempre que se tenga la capacidad de abrazarlos y que cumplan sus sueños.

“Me acordaba de eso y decía, ni maíz paloma, es como regresar. De ahí terminé mi prepa, pero no pude ser doctora por la lana, decidí ser contadora”, narró.

Pero al regresar a su pueblo y ver que su madre y las otras mujeres seguían invisibilizadas, decidió ir más allá y contendió por la presidencia municipal, ganó, pero los hombres del pueblo impidieron que asumiera el cargo basándose en que Santa María Quiegolani --su pueblo-- se rige por usos y costumbres y las mujeres no tenían derecho a gobernar.

“Cuando gané la elección (en 2007) me dijeron que no porque era mujer, por el uso y costumbre; ni un abogado del estado quiso llevar mi caso porque era atentar contra la democracia (…) me querían expulsar de mi pueblo, daban por muertas a las mueres que me apoyaron, pero ellas decían no te vayas a agüitar estamos contigo, decidí abrazarlas a ellas, hice visible la historia en los medios, me decían sí, violaron tu derecho, pero es uso y costumbre, no hubo un recurso legal para defender mi triunfo, se acabaron los tiempos y entendí que la respuesta que me negaron estaba adentro”, expuso.

Eufrosina entendió que lo importante era cambiar las mentes de sus más cercanos y por esa vía siguió caminando: “lo menos importante de esta historia, de esta rebeldía, es que en mi pueblo votaran las mujeres, lo que buscaba es que las vieran desde su familia, que había Juana, que había María; recuerdo en 2010 cuando las mujeres salieron a votar, mi mamá se levantó temprano, se puso su mejor vestido y mejor listón porque la estaban voceando como ciudadana: Guadalupe Mendoza Martínez.

“Lo menos importante era el voto, lo importante era que mi papá sabía que Guadalupe estaba ahí, que toda la vida estaba ahí, pero ahora iba a ser vista en la cancha del pueblo, lo importante era que eran vistas por nuestra propia comunidad y no terminábamos con nuestra costumbre e identidad, porque que también pensamos y razonamos”.

En 2010 Eufrosina fue electa diputada local en Oaxaca y después llegó a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión desde donde impulsó una iniciativa para impedir que los derechos de las mujeres sean violentados bajo el argumento del respeto a los usos y costumbres de los pueblos, medida que ha sido adoptada por la Organización de las Naciones Unidas.

El pasado lunes fue designada por el gobernador Alejandro Murat Hinojosa como secretaria de Asuntos Indígenas.

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