El pueblo más antiguo de Oaxaca celebra mil 661 años
Aunque el sismo en la Costa golpeó al municipio, en la Villa de Tututepec vive la tradición

Los cohetes revientan en todo lo alto del cielo del pueblo del cerro del Pájaro mientras la misa, en el interior del templo de San Pedro Apóstol, anuncia la celebración por los mil 661 años de la fundación de la Villa de Tututepec, un pueblo mixteco de la Costa, el más antiguo del estado.
En lo más alto de la población se eleva una iglesia mitad moderna, mitad antigua. De la época colonial conserva las dos torres de piedra del campanario y parte de la fachada, el resto de la nave es de cemento; debajo están los restos de un templo prehispánico, rastros del reino del príncipe mixteco Mzatzin.
La Villa de Tututepec de Melchor Ocampo tiene 45 mil habitantes y es uno de los municipios dañados por el sismo de 7.2 grados que el 16 de febrero sacudió la región. Según el presidente municipal, Javier Juárez Hernández, se registraron 553 viviendas dañadas en la cabecera municipal y sus agencias, como San José del Progreso, La Luz, El Corral y El Faisán, las cuales están en labores de reconstrucción.
La iglesia donde se celebra la misa por los mil 661 años también resultó dañada, pero sólo se afectó 10% de su estructura antigua. Las grietas y fisuras en las paredes serán atendidas por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). A pesar de que sus fracturas no ponen en riesgo a los feligreses, mientras la iglesia sigue cuarteada los habitantes ruegan en su interior que el pueblo tenga una rápida reconstrucción.
Piezas del postclásico
A unos metros del centro está el museo comunitario YucuSa’a (cerro del Pájaro), donde se resguardan piezas arqueológicas del período postclásico —1,100 a 1,521 d.C.—. Una de las más valiosas es un monolito de metro y medio que representa a la diosa de la Luna, relacionada con la fertilidad. Esta piedra tallada tiene una peculiaridad: se humedece en la parte superior cuando va a llover, por lo que los habitantes consideran que es un aviso del mal tiempo, por lo que también la consideran una divinidad de la lluvia.
“Durante todo el año la piedra está seca, no presenta ningún tipo de tonalidad, no cambia de color, pero apenas empieza a humedecerse seguro va a llover, así que el pueblo cree es una forma de anunciarles que la temporada de lluvia está cerca”, explica el alcalde durante un recorrido por el museo.
Estas más de 500 piezas prehispánicas no sufrieron daños durante el sismo del 16 de febrero, ni tampoco el inmueble que se construyó en 1999. Luego de una supervisión por autoridades de Protección Civil del ayuntamiento, el museo volvió a abrirse al público.
A pesar de que hubo daños materiales, a Villa de Tututepec las autoridades federales y estatales llegaron ocho días después del sismo, por lo que la reconstrucción comenzó más tarde que en otros pueblos vecinos, como Jamiltepec.
Han pasado dos meses y Tututepec se olvida por un momento de su desgracia y vive. La situación no sumió al pueblo en la desesperanza, por lo se decidió seguir con las festividades para celebrar los mil 661 años de su fundación, festejos que recuerdan cuando un príncipe mixteco llegó a la Costa y extendió su poderío en una planicie, desde la cual se observa el océano Pacífico.