Suman 77 elecciones indígenas impugnadas

De los 570 municipios de Oaxaca, 418 se rigen bajo sus propios procedimientos ancestrales para elegir a sus autoridades

Foto: Archivo EL UNIVERSAL
Estatal 13/01/2020 08:59 Actualizada 08:59

De los más de 400 municipios que se rigen por sistemas normativos indígenas y  realizaron elecciones en el último tramo de 2019  para renovar autoridades, en 18.7% se presentaron recursos de impugnación de dichos comicios, por lo que será el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO) el que  determine el destino de esos ayuntamientos.  

De acuerdo con  el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO), órgano encargado de calificar las elecciones por sistemas normativos  indígenas, trambién conocidos como usos y costumbres,  son 77 los municipios donde están impugnados los comicios, a los que se suman tres en los cuales no se llevaron a cabo y otros seis donde el proceso no fue válidado por el IEEPCO.    

De los 570 municipios de Oaxaca, en 418 (73% del total) los pobladores se rigen bajo sus propios procedimientos ancestrales para elegir a sus autoridades, entre ellos votaciones a mano alzada o mediante  instituciones comunitarias, como la asamblea popular o el consejo de ancianos.    

De esos 418,  en  413 debían realizarse  elecciones en 2019 para renovar sus  ayuntamientos, pero tres no alcanzaron a realizarla: en  San Juan Bautista Guelache y Concepción Pápalo, porque está pendiente la ejecución de una sentencia en la que se obliga a garantizar la participación política de los habitantes de las agencias municipales y de policía, pero  aún no se llega a un acuerdo para establecer el método de la elección.

Mientras que el tercer municipio fue   Santa María Peñoles, donde  la elección  se pospuso para este  2020, debido a una consulta hecha  en la población para realizar cambios en la forma en  la que eligen a sus autoridades y  cabildo.

De los 410 municipios que sí realizaron elecciones,  seis no fueron validadas por el IEEPCO. En San Antonio de la Cal porque se violentaron los derechos políticos de dos candidatos registrados; mientras que  en San Nicolás, San Pedro Copetatillo, Santa María Tlalixtac y San Jorge Nuchita se realizaron dos asambleas electivas en las que no hubo certeza de  cuál  era la válida jurídicamente.

En  Santiago Choapam fue la única elección donde  no se validó por una cuestión de género, pues se violentaron los derechos de las mujeres al elegir a las autoridades municipales: ninguna fue electa para integrar el cabildo.

Estos seis municipios deberán convocar a elecciones extraordinarias, mientras que en los casos en que se impugnó la determinación del IEEPCO se deberá esperar la resolución de los tribunales electorales y en otros casos, esperar que el Congreso de Oaxaca designe a un administrador que ayude a la realización de nuevas elecciones.


Mil 500 mujeres electas.

Pese a  las 77 impugnaciones y las seis elecciones no válidas, las autoridades electorales consideran que en   2019 los municipios  indígenas mostraron un avance en la resolución de conflictos, desde los propios mecanismos de las comunidades, así como  un avance sustancial en la participación política de las mujeres, tanto en su derecho a votar como en ser votadas.

Beatriz Teresa Casas Arellanes, titular de la Dirección Ejecutiva de Sistemas Normativos Indígenas del IEEPCO, explica que desde el año 2016 se estableció que en los municipios que se rigen bajo sus propios procedimientos electivos debían integrar a las mujeres en sus cabildos municipales.

Las elecciones de 2019 destacaron, en comparación con otros procesos electorales, por el número de mujeres electas, tanto para ejercer como presidentas municipales (20)  como para ocupar alguna regiduría o sindicatura.

“En  2013 teníamos, apenas, 90 mujeres electas que tenían algún cargo municipal, en  2016 se elevó de manera considerable y alcanzamos, más o menos, 500 mujeres ya como concejales. En este proceso todavía estamos ajustando las cuentas, pero sí tenemos un aproximado de más de mil 500 mujeres concejales”, destaca.

Aunque es un derecho progresivo en las comunidades y pueblos indígenas, la funcionaria destaca que el incremento de mujeres electas   no se realizó  de manera impositiva. De acuerdo con Casas Arellanes, también las mujeres indígenas están buscando cómo integrarse en estos procesos de organización política y comunitaria.

La titular de la Dirección Ejecutiva de Sistemas Normativas Indígenas, además,  señala que el proceso electoral de  2019 también destacó porque las comunidades llevaron a cabo  sus propios diálogos internos o con sus mecanismos de resolución de conflictos.

“Había muchos municipios que los teníamos considerados en puntos de quiebre, que podían complicar el proceso electoral y, sin embargo, terminaron solucionándose de una manera bastante tranquila, porque se lograron alcanzar acuerdos que permitieron que su proceso electoral fuera sano, limpio, bueno y más adecuado a los contextos socioculturales”, finaliza.

 

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