El artista plástico oaxaqueño y promotor cultural triqui, Joel Merino López, denunció que a más de 11 años continúa sin recuperar 12 obras de su autoría que desaparecieron del Centro de Desarrollo Artesanal Indígena (CEDAI), recinto que es administrado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), el gobierno estatal de Querétaro y el municipio de Querétaro.
La obra, explicó, se expuso en el Museo Indígena de Querétaro y fue resguardada en el CEDAI.
Sin embargo, tanto el museo y este centro fueron desmantelados en el año 2020 porque operaba en condiciones de conservación inadecuadas, donde la humedad y la falta de protocolos de resguardo afectaban directamente la integridad de las piezas, según una denuncia pública.
“Tras la exigencia formal de devolución de las piezas, las autoridades negaron la entrega justificándose en transiciones administrativas internas del CDI/INPI y en la supuesta inexistencia de un contrato formal de comodato”, aseguró el artista.
Las 12 obras, relató, fueron retiradas del espacio de exposición sin previo aviso, sin consentimiento del autor y sin emitir acta circunstanciada de entrega-recepción. Por lo que decidió presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado de Querétaro.
Pese a existir una investigación penal activa, dijo que durante la contingencia sanitaria y la posterior reconversión del inmueble para dar paso al actual Mercado Artesanal Querétaro, el Museo Indígena fue totalmente desmantelado y vaciado.Y a la fecha se desconoce el paradero físico de las 12 obras.
“Las autoridades retiraron el acervo sin inventarios formales, sin actas de entrega-recepción y sin rendir cuentas a la comunidad ni al creador”, dijo.
Joel Merino señaló que las autoridades federales, estatales y municipales han tratado de calificar estos hechos como un “conflicto privado entre particulares”, y se han tratado de deslindar.
A través de solicitudes de transparencia, el gobierno de Querétaro informó que las dependencias estatales carecen de expedientes, inventarios o actas que justifiquen la custodia o devolución del acervo; el municipio de Querétaro respondió que no elaboraron inventario ni registro del resguardo de la serie “Tu’cuaj”, de la cual eran sus 12 obras.
Mientras que el INPI reconoció que las obras ingresaron en 2015, pero sostiene que al concluir su participación en 2018 y cerrar el espacio en 2023 dejó el recinto sin acta de entrega-recepción de las obras de autoría particular, y se declaró incompetente sobre la desaparición de la obra.
“De este modo se consuma el triángulo de opacidad. El municipio dice: no tengo nada, no es mi competencia; El (gobierno del) Estado: no tengo nada, no es mi competencia; y la Federación(INPI) dice: no tengo nada, se lo dejamos al municipio. Las tres instancias han admitido por escrito que se desmanteló un espacio cultural, se exhibió arte indígena y se borró el rastro de 12 obras sin levantar un solo inventario ni resguardar los derechos del autor ni de la comunidad”, denunció.
El artista plástico señaló que dado que la pérdida de este acervo daña el patrimonio simbólico y la memoria histórica de la comunidad triqui migrante en Querétaro, no exige una indemnización monetaria individual, sino una reparación integral y colectiva del daño.
Esta reparación, dijo, debe tener el reconocimiento público de responsabilidad de los tres niveles de gobierno involucrados; la creación del Centro Cultural para el pueblo Triqui migrante; garantías de no repetición, y localizar y devolver las 12 piezas de su autoría.