“En los últimos 20 años hubo una paz relativa, pero la paz terminó en cuanto llegó la nueva administración de San Miguel El Grande, principal interesado en recuperar 2 mil 300 hectáreas que en su mayoría son maderables”, aseguró Jara luego de que el Presidente le pidió intervenir tras desconocer los pormenores de esta disputa, la que ha dejado la mayor cantidad de víctimas en el primer año de esta administración.
Según el gobernador, fueron los pobladores de San Miguel El Grande los que "se comenzaron a meter" a la zona de conflicto y los acusó de "ir radicalizando su postura" pese a que se han realizado 13 mesas de diálogo.
"Siguieron las muestras de San Miguel El Grande de meterse, de querer trabajar", afirmó.
En mayo pasado, por ejemplo, sujetos con armas de alto poder cortaron los servicios y atacaron a los pobladores de Lázaro Cárdenas, asesinaron a tres personas e incendiaron vehículos y 18 viviendas, lo que obligó a 150 personas a huir de la comunidad. Los habitantes responsabilizaron a sus vecinos de Llano de Guadalupe, localidad de Tlaxiaco que disputa su bosque.

Tras el ataque de mayo, aseguró el gobernador, se restableció el suministro de electricidad y se gestionaron viviendas para las víctimas desplazadas.
“Lamentamos profundamente la situación en la que perdieron la vida agentes municipales y elementos de la AEI; desde el primer día de nuestro gobierno hemos promovido el diálogo y la concertación como instrumentos para impulsar la pacificación, por eso no descansaremos hasta que haya justicia por estos hechos”, afirmó Jara.
Desde ayer, el secretario de Gobierno, Jesús Romero, había señalado a pobladores de San Miguel de incumplir el acuerdo de no ingresar a la zona en disputa y hasta aseguró que había pedido a Llano de Guadalupe que fuera prudente y no respondiera con violencia.
También acusó que tras esta presunta lucha por la defensa del territorio existe la disputa por la tala clandestina de árboles, así como el uso de armas de alto poder en la emboscada del miércoles.
“Tenemos que atender los problemas entre comunidades. Se avanza cuando se escucha a la gente, cuando se dialoga con las partes”, afirmó.