Oaxaca.– El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer este viernes el hallazgo de una tumba zapoteca del año 600, es decir, con más de mil 400 años de antigüedad, situada en San Pablo Huitzo, Oaxaca.
Se trata de la tumba 10 ubicada en el cerro de la Cantera, en San Pablo Huitzo, del pueblo zapoteco de la época del Clásico Tardío 600 años de nuestra era, el cual destaca por su arquitectura decorada con un búho en la entrada. El descubrimiento se dio luego de una denuncia anónima por saqueo en 2025.
El descubrimiento fue calificado como “extraordinario” por la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, durante la mañanera de este viernes: “Es el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México, por el nivel de conservación e información que aporta”, señaló.
El INAH informó que, por la antigüedad de la tumba, se estima que corresponde al año 600 de nuestra era, realizada por zapotecos como un ritual o veneración a sus ancestros.
En la entrada se encuentra un búho, hace alusión a la noche, la muerte y el poder, según la cosmovisión zapoteca, debajo del pico del búho se resguarda el rostro pintado de un señor zapoteco, posible retrato a estuvo dedicada la tumba, “al que sus descendientes recurrían como intercesor con las divinidades”.
Además, la entrada está flanqueada por figuras femeninas y masculinas, quienes podrían ser ancestros enterrados en el lugar. Por dentro, una antecámara o pequeña sala contiene un friso sobre un dintel, de diferentes lápidas de piedras grabadas con nombres calendáricos. Al fondo, el cámara funerario tiene paredes con un mural en colores ocre, blanco, verde, rojo y azul, el cual tiene dibujado una procesión de personajes que llevan bolsas de copal y caminan hacía la entrada.
En este hallazgo, el INAH comunicó que en el lugar se encuentra un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca realizando labores de conservación, protección e investigación del inmueble, incluyendo la estabilización de la pintura mural, “cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y a cambios abruptos por las condiciones ambientales”.
El equipo de trabajo también realiza análisis cerámicos, iconográficos y epigráficos, así como estudios de antropología física, con el fin de profundizar en el conocimiento de los rituales, símbolos y prácticas funerarias asociadas a la tumba.
Este descubrimiento se da a conocer a unos días de que fueran localizados más de 60 piezas arqueológicas en San Pedro Jaltepetongo, Oaxaca