La polémica se desató luego de la circulación de un documento oficial, emitido con fecha del 24 de junio por parte de la Secretaría de Salud federa y el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia), dirigido a los coordinadores estatales de las Brigadas Especiales Correcaminos.
El documento explica que el biológico tiene una caducidad hasta el término del mes de junio de 2022, pero con una ampliación de la “vida útil” hasta el mes de septiembre.
Ante ello, la Jurisdicción Sanitaria número 2 de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) informó que la ampliación es segura y está avalada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ( Cofepris); no obstante, la información causó desconcierto en muchos padres de familias, quienes decidieron no arriesgar la seguridad de sus hijos y abandonaron las filas de formación en los módulos de vacunación de Salina Cruz y Juchitán, sedes que registraron grandes participaciones.
Sobre esta información, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 2, Ignacio Zarate Blas, informó que la vacuna que se está aplicando no sólo en la región, sino en todo el estado, tiene una fecha de manofactura de enero del 2022 y una utilidad de nueve meses, es decir, que se puede utilizar hasta el 30 de septiembre del 2022; no obstante, señaló que la decisión de aplicarla o no es de los padres de familia.
Fue tanta la demanda de vacunas que éstas se acabaron en los módulos antes del medio día, lo que causó molestia a miles de padres de familia que se quedaron sin la aplicación. Muchos padres se formaron desde la noche del día de ayer para ser de los primeros en vacunar a sus hijos.
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