El nacimiento de la editorial independiente, explican, fue un proceso natural, pero también una reacción a una industria con espacios cerrados para quienes escriben; sobre todo, para el talento del estado.
Fue con este colectivo que tuvieron su primer proyecto juntos, una colección de plaquetas. Once cuentistas aprendieron a producir sus libros en un taller exprés de encuadernación; cada autor imprimió y encuadernó 50 ejemplares de su obra.
Después publicaron la obra de Hackbarth, Sinfonía #1. “Estaba buscando publicarla y decidimos que no íbamos a buscar editoriales comunes e íbamos a sacarla nosotros. Ahí surgió la idea de hacer lo que la obra se merezca”, dice Rojas.

Sostiene que las editoriales no se dan abasto para el talento de escritores y decidieron que querían dedicarse a este camino que aunque difícil es valioso, por descubrir, formar y publicar a autores que de otra manera no entrarían a “este mundo bastante exclusivo de las editoriales constituidas”, señala.
“Esto fue oro para nosotros porque yo dije: ‘quiero ese libro’. Toño me pasaba el escrito, yo hacía observaciones. Fue un proceso creativo que duró varios meses”, recuerda Kurt.
“No sólo somos dos. También están todas las personas que colaboran, los ilustradores, el diseñador, los impresores. Aparte de hacer los libros, tenemos que hacer la difusión y la distribución y de ir a platicar con la gente: ‘mira este libro’, por qué es llamativo y todo el trabajo que tiene”, apunta Nidia Rojas.
Más información

Más de Oaxaca
Edwin Hernández, fotoperiodista de EL UNIVERSAL, entre los seleccionados de la exposición fotográfica “Hacer Memoria (s)”

Más de Oaxaca
¿De qué está hecha la salchicha ejuteca, el famoso embutido de Oaxaca?

Más de Oaxaca
Puente de marzo 2026: Cascada La Reina, una joya cerca de la capital de Oaxaca

Más de Oaxaca
Feria del Tejate: ¿Cuándo y dónde disfrutar de la bebida tradicional de Oaxaca?

























