Precisamente, asociadas a la deidad Xochiquetzal...”, reflexiona la artista sobre su obra que estará expuesta hasta el 20 de julio de 2023.
Cristina Huarte regresó a su natal Zaragoza al concluir la Licenciatura en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, y realizó proyectos artísticos y sus primeras exposiciones hasta hacerse de un espacio en el sector cultural de Zaragoza. Dentro de una ciudad con una gran cartera de artistas, y de donde han surgido escritoras y filósofas como Ana María Navales y el poeta Antonio Labordeta, entre muchos otros, comprendió que para dedicarse a la producción artística debía salir de esa ciudad.

Fue entonces que decidió realizar este tipo de estancias fuera del espacio donde habitaba, mismas que le han permitió descubrir otro tipo de vivencias, de energías: más conectadas al ser, a la tierra.
“No sé si llamarlo como una huida, pero a veces está bien huir de ti mismo como para volver a encontrarte un poco y también posicionarse en estos lugares, para sacar cosas que están ahí como soterradas, y el paisaje lo saca también de ti”.
En la obra de Cristina Huarte pueden encontrarse el existencialismo, el misticismo y el ecofeminismo; además, a través de ella analiza la posibilidad de “volver a la tierra” para conectarse uno mismo, pero también hay en ellas emociones, vínculos afectivos y el cuerpo humano.
Para la joven creadorea el arte también es una forma de sanar y aparecen conceptos como la cosanación: “la transformación en colectivo a favor de la creación de comunidades de sentido y de vida, permitiendo liberar patrones de vida”.
Aunque estos temas ya los había abordado desde su estancia en Berlín, Alemania, es partir de su encuentro con curanderas y tejedoras de México y Perú que se advierte una evolución en su lenguaje y en el simbolismo, y en los que también se ha descubierto en esos procesos creativos caracterizados por su imaginación y el uso de la intuición.
En sus piezas pueden apreciarse cuerpos que se retuercen, como si estuvieran desmembrados o dislocados. La artista explica que se trata de una forma de mostrar los procesos colectivos de transformación que estamos viviendo; experimenta con las imágenes, las intuiciones y los sueños, que se proyectan en colores como el negro y con los materiales que utiliza en cada obra.
“Como interactuar con las personas que voy conociendo, las historias que me van contando las personas, porque también hago un poco de eso, así como de escritora, porque esta conexión que tengo con las persona a mí me permite dar color o las diferentes tonalidades que yo utilizo, según estas historias que voy creando”.
“Inflorescencia”, su más reciente trabajo está conformado por seis pinturas en óleo, lápiz conté, tizas de color, carbón y quite sobre papel amate; y una escultura. La exposición se inaugura este sábado 17 de junio y se podrá apreciar hasta el 20 de julio de 2023 en el Centro Cultural Comunitario de Teotitlán del Valle, Oaxaca.
Más información

Más de Oaxaca
Alebrijes de Oaxaca: ¿Cuándo y dónde se realiza la feria de la artesanía?

Más de Oaxaca
Balneario Los Pinos a menos de una hora de Oaxaca, ¿cuánto cobran la entrada?

Más de Oaxaca
Edwin Hernández, fotoperiodista de EL UNIVERSAL, entre los seleccionados de la exposición fotográfica “Hacer Memoria (s)”

Más de Oaxaca
¿De qué está hecha la salchicha ejuteca, el famoso embutido de Oaxaca?

























