La elección de la Diosa Centéotl marca el inicio de las actividades que enaltecen la riqueza cultural de Oaxaca a través de sus danzas, música y tradiciones durante la Guelaguetza.
Para la edición 2026, Enid Azucena Torres, originaria de Santiago Pinotepa Nacional, recibió el cetro "Poder de la Milpa Sagrada", una pieza elaborada por el artesano Isaías Jiménez Carrillo, originario de San Antonio Arrazola.
Sin embargo, este cetro es mucho más que un objeto ceremonial. Además de representar el talento de la artesanía oaxaqueña, resguarda una profunda cosmovisión de los pueblos indígenas, por lo que portarlo constituye un gran honor y una gran responsabilidad.
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A diferencia de los certámenes de belleza, en los que la ganadora recibe una corona, la Diosa Centéotl es investida con un cetro de poder que la reconoce como la digna representante de las culturas de Oaxaca durante las festividades de la Guelaguetza.
La Diosa Centéotl es una deidad prehispánica asociada con la fertilidad, la abundancia y el maíz, alimento fundamental para los pueblos originarios de México.
Su figura inspira la máxima fiesta de Oaxaca y simboliza la riqueza cultural, agrícola y espiritual del estado.
El cetro que recibe la embajadora representa precisamente esa conexión entre la tierra, la milpa y las tradiciones que dan identidad a las comunidades oaxaqueñas.
El cetro entregado a Enid Azucena Torres es una pieza tallada completamente a mano con machete y cuchillo por el artesano Isaías Jiménez Carrillo.
La obra está inspirada en Pitao Cozobi, deidad zapoteca del maíz, cuya figura corona el cetro. A lo largo del tallo se integran elementos como mazorcas entrelazadas con la planta del frijol, una representación de la milpa como símbolo de vida y sustento.
También, incorpora la figura del colibrí, que en la cosmovisión zapoteca representa el alma, y la del jaguar, símbolo de fuerza, poder y protección.
La base del cetro está formada por cuatro pirámides que evocan los antiguos templos de las culturas prehispánicas. Cada una presenta un color distinto, en representación de las diferentes variedades de maíz, elemento central de la identidad y alimento original de los pueblos de Oaxaca.
Más que un símbolo ceremonial, el cetro de la Diosa Centéotl representa la memoria, la identidad y la riqueza cultural de los pueblos originarios de Oaxaca.