“Trabajar con Yalitza fue una gran experiencia, algo que no esperaba”, dice Jiménez, quien realiza tocados de gran tamaño inspirados en el México antiguo, respetando los teñidos con técnicas tradicionales y elementos naturales, como la grana cochinilla y el añil. También recupera hojas tiradas y arbustos muertos.

De las cuatro piezas elaboradas para este encargo, de las cuales sólo se usaron tres porque una de ellas no cabía en el transporte, una de las piezas centrales, titulada Diosa Centéotl, está hecha con totomoxtle, por ejemplo. La portada se la llevó una imagen en la que Yalitza Aparicio porta un resplandor de palma teñida con grana cochinilla.
Las fotografías fueron tomadas en lugares emblemáticos de la ciudad de Oaxaca, como el Barrio de Xochimilco y el Jardín Etnobotánico.
El proceso puede tardar hasta un mes, pues implica diseño, teñido, curado de palma y armado: “Todo depende de la inspiración y de lo que vaya recolectando y viendo, no uso nada de plástico, me inspiro en lo natural y no boceto, todo viene del momento”.


El creador señala que las y los oaxaqueños “somos artistas natos”, pues aunque es licenciado en Educación, son su inspiración y creatividad las que lo han llevado a experimentar de manera autodidacta.
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