El 25 de octubre la jornada empezó a las 5:00 horas de la mañana y desde entonces no se ha detenido. Si acaso, toman un descanso de 15 a 20 minutos para dormir un poco, y despertar para continuar con su trabajo que se prolonga hasta el 1 de noviembre.
Su intenso e ininterrumpido trabajo es para cumplir con la demanda de pan de muertos durante las festividades del Día de Muertos en Oaxaca; particularmente la demanda de la capital del estado y de los municipios que forman parte de la región de los Valles Centrales.
La panadería Santa Cruz está ubicada en Santo Domingo Tomaltepec, una comunidad reconocida por su tradición en la elaboración de pan y talabartería. Elvia Martínez Hernández desciende de una familia de panaderos al igual con su esposo. Cuando contrajo matrimonio, abrir un negocio de panadería fue la respuesta natural a la pregunta sobre su futuro económico.
“Como aquí somos un pueblo de artesanos, de panaderos, y ya nos conocemos unos a los otros. El papá de mi esposo era panadero. Mi papá era panadero. Y ya de ahí pues nosotros nos casamos y dijimos, ¿Qué vamos a hacer? Pues la panadería”, menciona.
Entre sus memorias, está el recuerdo de cuando era niña e iba con su familia al mercado 20 de Noviembre que se encuentra en el centro de la ciudad de Oaxaca, y donde sus tías se dedicaban a la venta de pan.
Este año cumplieron 44 años de dedicarse a la elaboración de pan. Al principio, elaboran conchas, pan de ajonjolí que cambie llaman Santo Domingo y de salvado; éste último ha dejado de elaborarse o ya muy pocos panaderos lo producen.
Con el paso del tiempo, también empezaron a producir repostería, pan dulce amarillo, pan conejo, de mantequilla, de cazuela, resobado y de yema, el cual es el tradicional de Santo Domingo Tomaltepec.
En temporada de Muertos, los principales panes son el de yema y el resobado. El primero se caracteriza porque en su preparación se usan abundantes huevos y mantequilla, mientras que el segundo es más sencillo en su preparación y en la cantidad de ingredientes que, además, se acostumbra comer en fiestas acompañado de atole o chocolate.
La variedad de panes en la panadería Santa Cruz también fue gracias a un trabajador que tuvieron y que era originario de San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca. Él le enseñó a elaborar estos tipos de panes y ella enseñó a su esposo e hijos. “Conocíamos el pan, pero no sabíamos elaborarlo”, agrega.
Uno de los toques principales y que dan su sabor característico es el uso del horno de leña, asegura Elvia Hernández.
“Es como nosotros que ponemos frijoles en una olla de barro y que su sabor es diferente al que se pone en la estufa. No es lo mismo. Pues así también es la elaboración del pan o el cocimiento del pan”, asegura.
Al igual que otros negocios y familias, el encarecimiento de los insumos y materiales para la producción de pan ha provocado el aumento en el precio del pan y que también se registren bajas ventas.
Elvia dice que a muchas familias el dinero ya no les alcanza y pone como ejemplo el precio del tomate, que actualmente está a 60 pesos el kilo. “¿Adónde la gente si ganan un salario de 300 pesos al día? Y se compra el tomate, y el tomate es para todo”, dice.
La panadería es un negocio familiar y dependen económicamente de ella. Ahora, cada uno de sus hijos tiene su propia panadería; a excepción de uno de sus hijos, que aún trabaja con ella.
“Él es el que está, que nos apoya y nos ayuda para ir a repartir a las colonias o a otros pueblos. Pero pues gracias a Dios aquí seguimos con este trabajo, a nosotros nos gusta”.
El trabajo en la panadería Santa Cruz nunca se detiene, salvo cuando la familia decide salir de vacaciones. El resto del año, la producción es de lunes a domingo. Además, también elaboran este producto por encargo, cuando se trata de alguna fiesta, boda y bautizos, entre otras.
En la temporada de Todos Santos, la elaboración de panes de muerto inicia desde el 25 de octubre y se extiende hasta el 1 de noviembre.
“Desde ese día, los panaderos ya no descansan, empieza empiezan desde las cinco de la mañana, ellos tienen que acabar de trabajar el día primero de noviembre. Ellos están día y noche, no descansan, descansarán 10, 15 minutos. Cierran los ojos. Y órale. A seguir”.
En Santo Domingo Tomaltepec, las familias elaboran el altar de muertos como se acostumbra en la región católica con la instalación de escalones, un arco de hierbas y la colocación de alimentos y bebidas que acostumbraba o le gustaban al difunto; pero al igual que en la mayoría de las regiones de Oaxaca; no puede faltar el chocolate y el pan.
Elvia Hernández y su familia visitan a sus familiares fallecidos en el panteón de la comunidad hasta el día 2 de noviembre y los acompañan por algunas horas, a más tardar hasta las 10:00 u 11:00 horas de la noche.