De entre los secretos culinarios de Oaxaca se encuentra uno muy bien guardado que ha ido pasando de generación en generación y que continúa siendo una tradición muy especial: el atole de sapo.
El atole de sapo es una bebida tradicional que suele prepararse en Santiago Jamiltepec, en la zona de la Costa. Si bien su peculiar nombre no suena lo suficientemente apetecible, su sabor es una verdadera joya que enriquece la gastronomía de Oaxaca.
El “atole de sapo”, como le llaman los pobladores de Jamiltepec, no es otra cosa que lo que comúnmente se conoce en otros lugares como atole de masa, y no, no lleva sapos de verdad.
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El peculiar nombre por la que es llamada así esta bebida tradicional por los oaxaqueños es debido al efecto que se produce en la olla cuando se está preparando, al hervir, el aspecto burbujeante de este atole, les recordaba a las cocineras a los sapos en el agua.
El atole de sapo es una joya de la cocina tradicional porque se acostumbraba a preparar a los bebés después de amamantarlos, ya que se consideraba más nutritivo que la leche de fórmula, por lo que prepararla resultaba en una auténtica muestra de cariño.
Sin embargo, esta bebida no es sólo un remedio más, sino que es una delicia de sabor suave, dulce y espeso; beberlo es sentir la esencia y la calidez que caracteriza a los oaxaqueños.
La preparación del atole es sencilla, pero también requiere paciencia. Lo que le da su toque especial es elaborarlo en recipientes de barro y cocinarlo al fogón.
Para el atole de sapo sólo se necesita:
De acuerdo al portal Bebidas de Oaxaca, el proceso tradicional para preparar el atole de sapo es el siguiente:
Se pone a hervir agua con piloncillo y canela en una olla de barro.
En otro recipiente se disuelve la masa y se cuela con ayuda de un colador fino o un paño para eliminar los grumos.
Posteriormente, la masa disuelta se agrega poco a poco a la olla con agua de canela; se agrega lentamente y sin dejar de batir para que no se pegue.
Hay que dejar que hierva y ¡listo!
Aunque su nombre puede causar sorpresa, el atole de sapo es una deliciosa muestra de la riqueza gastronómica de Oaxaca. Su sabor dulce y su preparación tradicional lo convierten en una bebida que conserva la memoria, el cariño y la calidez de las familias de la Costa.