El representante de la Sección 22 en el Istmo, Carlos Cruz, explica que la decisión de los maestros de trabajar pese al paro es para recuperar los contenidos educativos que se perdieron después de los sismos de septiembre, debido a que se suspendieron las clases en todas las escuelas de la región y hasta enero iniciaron de forma irregular en espacios alternos.
De acuerdo con Gloria Pérez, directora del Centro Escolar Juchitán, los maestros del plantel sustituirán a los docentes de la escuela primaria Daniel C. Pineda, quienes estuvieron tres días en el plantón en la capital oaxaqueña.
“Padres de familia del preescolar María Montessori están contentos, porque a pesar del paro los maestros estamos trabajando”, dice la profesora Maritza Cruz Pineda, quien dijo que después del terremoto la escuela tardó en reabrir sus puertas por miedo a las réplicas.
Los docentes del María Montessori participaron tres días en las primeras movilizaciones desde el 28 de mayo; sin embargo, al cumplir su rol de tres días, ya regresaron a clases. Ese mecanismo de rotación se aplica en varias escuelas, mientras que en las que tienen mayor personal sólo designan a los docentes que no tienen grupo.
Es la primera vez, a lo largo de 37 años, desde que nació el llamado Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO), en que los maestros del Istmo no se suman al paro en su totalidad: 30% sí participa y 70% se queda en clases.
“Sabemos que ellos [los docentes] como nosotros, como padres de familia, también están peleando para que no tarde la reconstrucción de las escuelas, pero que bueno que estén trabajando”, dice Lulú Villalobos, madre de familia.