Confían en AMLO para levantar escuelas que el sismo fracturó en el Istmo

En 177 escuelas, de las 1,075 dañadas, no han iniciado obras; Iocifed reconoce no tener recursos para la reconstrucción de 277 planteles
20/05/2019
10:00
Roselia Chaca
Juchitán, Oaxaca
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A 19 meses del sismo que devastó al Istmo de Tehuantepec y fracturó mil 75 escuelas en todo el estado, el Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura  Física Educativa   (Iocifed) reconoce que  no existen recursos para financiar la rehabilitación de  277 escuelas, en 177 no han comenzado los trabajos    y en 470 hay un avance de 10% a 80%.

 Entre los 470 planteles con daño total que actualmente se encuentran en proceso de reconstrucción figuran las primarias generales que se ubican en la zona  escolar  088,   en el municipio de Juchitán.

 
Se trata de   24 centros educativos   que están reconstruyéndose  muy lentamente: llevan entre 20% y  50% de avance y el retraso  afecta  a 6 mil 100 niños, ya que las clases se dan en un ambiente precario que no facilita el aprendizaje, denunciaron autoridades escolares.

En ese universo de escuelas está la Primaria Año de Juárez, de la Séptima Sección de la ciudad, la cual  forma parte de los planteles que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tenía asegurados. 

Para reconstruir este plantel, la aseguradora  realizó una licitación en la que resultó ganadora la empresa Vásquez, desde entonces    se  encarga de los trabajos que se realizan en la escuela.

 El proceso ha sido tan lento que  en ocho meses apenas se ha logrado colar una nave de dos aulas, otra nave está en proceso de cimbrado, seis espacios más llevan   40% de avance  y el resto,  un 10% de   la cimentación. Otras  dos aulas ni siquiera se han trazado  sobre la tierra.

Los trabajadores van de un lugar a otro cargando cemento, palas y picos. La tierra acumulada, las varillas esparcidas en el piso y otras más brotan  de la tierra. Cerca de ahí,  400 niños corren, caminan, juegan. La escena ya es parte de su escenario diario desde hace ocho meses, cuando llegaron los obreros con su equipo de reconstrucción.

 Mientras esperan sus nuevas aulas, los alumnos toman clases  en los salones provisionales, estructuras metálicas dentro de las que  soportan temperaturas de hasta  40 grados que  deshidrata a algunos, a otros los   fatiga y los  duerme.

 Muchos maestros optan por dejar de enseñar después de las 12 del día cuando el calor se hace más insoportable dentro de las aulas de lámina, aun con ventilador.
El argumento de la empresa para el retraso es que los trámites de pago del seguro son en exceso  burocráticos y eso alenta los trabajos.

“No es la única escuela con atrasos, en la Zona Escolar 088 son 24. En algunas las empresas abandonaron los trabajos  porque alegan que Iocifed no les paga”, detalla  Abundio Nicolás, supervisor  escolar. Como respuesta  el instituto afirma  que el retraso    se debe al proceso de estimación que consiste en  verificaciones y comprobaciones. 

“Y mientras se pelean,  sufren son los niños por el infierno en las aulas provisionales o espacios inadecuados”, dice el supervisor.  
Entregan a medias. A 20 cuadras de este plantel, casi en el margen  del río Los Perros,  otra escuela está en las mismas condiciones. Es la primaria Adolfo C. Gurrión, de  la Zona Escolar 056;  sus 280 niños y 23 trabajadores regresaron a sus aulas a medio reconstruir  después de 14 meses de utilizar  las instalaciones de la secundaria Enedino Jiménez.

Luis Fernando Carrasco López, director del plantel, explica que la empresa  Grupo Salcedo, que llevaba la reconstrucción de al menos 130 escuelas en el Istmo, abandonó la obra por no poder solventarla. 

La empresa recibió dos contratos por 8 millones de pesos para construir en una primera etapa seis aulas con módulo de escalera externa, rehabilitar una  nave  con tres aulas y una barda perimetral. En la segunda etapa se tenían contempladas cuatro aulas.

De la primera etapa, desde febrero de  2018 a marzo pasado entregaron 70% de las obras. De la segunda etapa no hicieron nada. Para poder concluir, Incla, una  nueva empresa, retomó la obra y  subcontrató  a otra  constructora.   

“Más de un año y no cumplieron. Nos dejaron la obra en 70%, después de que presionamos y retuvimos a los trabajadores se logró que  otra empresa lo retomara. Así vamos a terminar otro año y no concluyen. Lo peor de todo es que hay 400 millones de pesos que no se han podido liberar. Mientras los niños están en salones sin ventiladores, sin luz y el calor no se aguanta”, dice el directivo.

Ahora tienen la esperanza que con el nuevo plan de reconstrucción que anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador  las obras se han retomadas directamente por empresas licitadas desde la federación, a través  del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa ( Inifed).
 

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