Ese es el caso del mercado 5 de Septiembre, erigido entre las calles Reforma y Efraín R. Gómez, en Juchitán de Zaragoza, cuyos planos de construcción recibió el artista.
Los documentos le fueron enviados por la restauradora y arquitecta Sofía Musalem, y con ellos en sus manos su objetivo será proponer una forma de preservar la autenticidad del establecimiento comercial más importante de la región. De acuerdo con Toledo, el mercado se ha convertido en un sitio insuficiente para la actividad comercial en la población. “¿Por qué no hacer mercados zonales o una central de abastos?”, cuestiona el artista plástico.
Antes de que los sismos sacudieran el estado, el mercado significaba un sustento para unos mil 300 vendedores, y contaba con 254 locales. Alrededor de 150 comerciantes ofrecían sus productos en los pasillos y el resto en escaleras y área cercana; todos ellos se quedaron sin su fuente de ingresos.