Huachicoleros. Aumentan tomas ilegales en Istmo de Tehuantepec

El estado, segundo lugar en impunidad para castigar robo de hidrocarburos. Botín desató guerra de cárteles, alertan

Las tomas clandestinas son cada vez más frecuentes en los ductos que salen de la refinería de Pemex en Salina Cruz (Foto: EDWIN HERNÁNDEZ )
Municipios 26/06/2017 19:16 Ismael García Oaxaca Actualizada 19:16

El robo de combustible en Oaxaca está marcado por un crecimiento exponencial, la presencia del crimen organizado y la impunidad. Pero el estado no es sólo uno de los puntos de la sustracción ilegal de hidrocarburos, también es destino para el mercado negro de la gasolina que se roba en las entidades de Puebla y Veracruz.

Datos proporcionados por Petróleos Mexicanos (Pemex) a través de una solicitud de información, revelan que el número de tomas clandestinas para el robo de combustible en Oaxaca creció de menos de una al mes en 2009, a poco más de ocho en 2016, lo que representa un aumento de 800%.

La perforación ilegal para la sustracción de gasolina y diésel se realiza en el poliducto Minatitlán-Salina Cruz, en la región del Istmo de Tehuantepec, cerca de donde se encuentra la refinería Ing. Antonio Dovalí Jaime. 
De acuerdo con Pemex, las capacidades de transporte por ducto es de 73 mil barriles por día y recorre una distancia de 249.4 kilómetros.

La relación de tomas clandestinas reportadas por Pemex desde 2009 al 19 de junio de 2016, precisa que en el estado se registraron un total de 489 perforaciones ilegales en los ductos de la empresa. En una comparación anual, mientras que en 2009 sólo se presentaron 10 casos, en 2015 la cifra llegó hasta los 136 incidentes y hasta junio de 2016 sumaban 73 tomas ilegales.

De acuerdo con datos de la Procuraduría General de la República (PGR), en 2015 fueron 194 las tomas clandestinas detectadas, 58 más de las que tiene registradas Pemex. En 2016 reportó 103 casos, por lo que el delegado estatal de la PGR, Javier Martín Villanueva Hernández, destaca que en ese año las tomas clandestinas en la región del Istmo tuvieron un descenso de 46.90% en comparación con 2015. En los primeros tres meses de 2017 se habían registrado cinco tomas clandestinas.

Los municipios de Oaxaca que encabezaron la lista con la mayor incidencia en este tipo de hechos delictivos son San Juan Guichicovi, con 38 casos; Matías Romero, con 23; Barrio de la Soledad, 25; Santa María Petapa, 16, y Asunción Ixtaltepec, 13; todos ellos de la región del Istmo de Tehuantepec.

Sin embargo, Pemex precisa que también se encontraron perforaciones clandestinas en municipios como Acatlán de Pérez Figueroa, que se encuentra en la región de la Cuenca del Papaloapan —sobre todo en los años 2009 y 2010—, y en otras poblaciones del Istmo como San Blas Atempa.

Creciente impunidad

La firma Etellekt elaboró un estudio denominado Situación actual y perspectivas del robo de combustible en México 2016, en el que advierte que el robo de hidrocarburos en el estado de Oaxaca aumentó en 471%, con base en el número de tomas clandestinas reportadas por el área de Pemex Refinación entre 2010 y 2015. 

Como antecedente, el estudio explica que en el periodo de 2000 a 2006 se detectaron 45 tomas clandestinas; de 2007 a 2012 subió a 101, y de 2013 a marzo de 2015, a 212.

La impunidad es la constante en este tipo de delitos que se comenten en Oaxaca. La consultora Etellekt señala que por las 150 denuncias presentadas en 2015 por robo de hidrocarburos en el estado, únicamente dos personas fueron detenidas; es decir, el porcentaje que representan los detenidos respecto del total de denuncias —indicador de impunidad— es de 1.33%.

Esta cifra coloca a la entidad en la segunda posición con mayor grado de impunidad, sólo por debajo del estado de Jalisco, que presentó 304 denuncias y sólo se detuvo a una persona. 

Querétaro es la entidad que presenta un menor grado de impunidad: de 54 denuncias se detuvo a 20 personas.
“En 2015, Petróleos Mexicanos presentó 4 mil 579 denuncias por delitos relacionados con el robo de hidrocarburos a través de tomas clandestinas [en todo el país], y sólo 350 personas fueron detenidas como presuntos responsables por este delito, pero no significa que estén o hayan sido procesadas”, sostiene la firma.

Al respecto, el delegado de la PGR en Oaxaca, Javier Martín Villanueva, informó que de los imputados por el robo de hidrocarburos en 2016 una persona fue vinculada a proceso, y en 2017 la cantidad aumentó a 20. En prisión preventiva, agregó, en 2016 sólo una persona se encontraba en esta circunstancia, pero en lo que va de este año la cifra se incrementó a 12.

Aunado a la impunidad, se suma el hecho de que la recuperación de combustibles robado fue a la baja. El estudio de Etellekt sostiene que mientras en 2014 en el estado se recuperaron 608 barriles, en 2015 sólo fueron 147, una diferencia porcentual de menos 75.82%.

Según la PGR, en 2015 se lograron recuperar en Oaxaca 217 mil 504 litros de gasolina, con valor a precios actuales de 3 millones 436 mil 563 pesos, aproximadamente; en 2016 la cantidad que se recuperó fue menor: 33 mil 379.44 litros, es decir, alrededor de 527 mil 395.152 pesos. En tanto, en lo que va del presente año se han recuperado 56 mil 686 litros de combustible, con un valor de 895 mil 638 pesos.

Mercado negro

Pero Oaxaca no sólo es lugar para la sustracción ilegal de gasolinas, también es uno de los principales mercados negros para su venta. El comandante de la Octava Región Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Alfonso Duarte Múgica, informó que se detectó que combustible robado en Puebla y Veracruz estaba siendo distribuido en el estado para su venta y comercialización, principalmente en la región de la Cañada, que colinda con Puebla.

Como resultado de esas investigaciones, fueron decomisados el pasado 9 de junio —en el municipio de San Juan Bautista Cuicatlán, en el estado— más de 7 mil litros de gasolina, dos camionetas y 36 contenedores de diversas capacidades utilizados para distribuir el combustible.

En el operativo participaron integrantes de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), en un operativo coordinado con la Policía Federal (PF), con la PGR, el Ejército, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y Pemex.

La PGR informó que esto se realizó un mes y medio después de que en el estado de Puebla se registraron enfrentamientos entre las corporaciones de seguridad con bandas dedicadas al robo de combustible de los ductos de Pemex. Posterior a ello, las autoridades establecieron que uno de los destinos del carburante hurtado era Oaxaca.

El funcionario de Pemex, Obed Sánchez, expuso que el producto que es sustraído de manera ilegal en Oaxaca se vende principalmente en Chiapas; así como su distribución y almacenamiento para venta en domicilios particulares, en Juchitán de Zaragoza, Unión de Hidalgo y Santo Domingo Ingenio, entre otros puntos.

La firma Etellekt sostiene que los principales compradores del combustible robado o mercado negro son transportistas, empresarios gasolineros, industrias medianas y grandes, refinerías estadounidenses, empresas estadounidenses del ramo de la energía, refinerías en Centro y Sudamérica, industrias del centro del país, conductores en general y transporte urbano.

Crimen organizado

El crimen organizado encontró en el robo de combustible una nueva veta para obtener millonarias ganancias, y en Oaxaca el que reina es el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según una investigación realizada por la Unidad de Análisis de Riesgos en Seguridad de Etellekt Consultores.

Los resultados del estudio Situación actual y perspectivas del robo de combustible en México 2016 revelan que esta agrupación de la delincuencia organizada es responsable de 40% de las tomas clandestinas en la red de ductos de Petróleos Mexicanos en el país, una actividad que en los primeros tres años del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto habría significado pérdidas de recursos para la paraestatal superiores a los 57 mil millones de pesos.

La otra organización con un alto porcentaje de participación en este delito, con 21%, son Los Zetas. 

En términos generales, detalla la consultora, 95% de las tomas clandestinas en México son realizadas por los grandes cárteles.

De enero a junio de 2016, Los Zetas lograron superar al CJNG. La firma estima que en ese año al menos mil 105 de las perforaciones a los ductos en el país fueron realizadas por el CJNG; es decir, 21.39% del total; 2 mil 8 (38.8%) pertenecían a Los Zetas. La organización de los Beltrán Leyva tuvo 391 tomas; el Cártel de Sinaloa 325; La Familia Michoacana 130; Los Caballeros Templarios 65, y el Cártel de Juárez 36.

La Unidad de Análisis de la consultora afirma que el cártel de Los Zetas obtuvo anualmente, por la venta de hidrocarburo robado, más de 7 mil millones de pesos, mientras que el CJNG obtiene ganancias de poco más de 4 mil millones de pesos.

El modus operandi del Cártel Jalisco Nueva Generación es la ordeña de poliductos, de oleoductos y el empleo de vehículos clonados o modificados.

“La ordeña requiere de gente capacitada y enterada de la operación de los ductos, ya que éstos no se encuentran transportando hidrocarburo todo el día. El combustible se surte a diferentes horas y previo a cada evento se pasa agua por el tubo (…)

“Por lo que se presume la participación de personal de Pemex que proporciona la información clave a la delincuencia organizada acerca de la hora determinada del día en que pasa el combustible. Así, la toma clandestina se abre cuando fluye el carburante hacia su destino final de almacenamiento”, explica el estudio.

El jefe de Departamento de Seguridad Física de Pemex, Obed Sánchez, reconoció que las investigaciones que han realizado los conduce a que “parte de la gasolina que se comercializa clandestinamente señala hacia el interior de la propia refinería de Salina Cruz Antonio Dovalí Jaime”.

Obed Sánchez detalló, durante la décima reunión del Grupo de Coordinación Interinstitucional de Investigación y Persecución de Delitos en Materia de Hidrocarburos, que las tomas clandestinas para el robo de los combustibles en la región del Istmo de Tehuantepec ocurre en el tramo que abarca del kilómetro 197 al 246, por la facilidad de acceso para vehículos de gran tamaño en los cuales trasladan el hidrocarburo, mientras que en zonas más difíciles los delincuentes usan camionetas pequeñas.

Guerra de cárteles

El jugoso botín ha desatado una guerra entre los cárteles, además del control de la plaza para el trasiego de drogras. El estudio de Etellekt asegura que el CJNG sostiene una disputa con Los Zetas, la organización de los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa.

Incluso relaciona esta guerra entre los cárteles con el hecho de que Oaxaca fuera una de las entidades más violentas en 2015. Por el número de ejecuciones la entidad estuvo entre las 10 más violentas del país. Actualmente se ubica en el lugar número 14 por el número de homicidios dolosos, según datos del Secretariado Ejecutivo Nacional del Sistema de Seguridad Pública (SENSSP).

El martes 6 de junio fue detenido, en el municipio de San Dionisio Ocotepec, David “N”, alias El Charal, presunto jefe de plaza de Los Zetas en Oaxaca, relacionado con el robo de hidrocarburos. De acuerdo con la PGR, en el mismo operativo también fue aprehendido su hermano Efrén “N”, El Pirul, vinculado con el tráfico de drogas.

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