Autoridades agrarias y habitantes de San Pablo Huitzo denunciaron que desde hace varios años, la planta tratamiento de aguas residuales de Caminos y Puentes Federales (Capufe) contamina uno de sus principales arroyos de la comunidad y se ha filtrado en los pozos que surten de agua potable a la población.
Durante este tiempo, han tratado de resolver a través de mesas de diálogo y escritos la problemática ambiental con las autoridades federales, pero no han tenido ninguna solución. Por esta razón, hoy protestaron en la caseta de peaje Huitzo y permiten el paso libre de automovilistas.
Jesús Cruz López, presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Pablo Huitzo, explicó que la planta de tratamiento de aguas residuales de Capufe en realidad sólo es un depósito de aguas negras que se vierten sobre el arroyo Cañada Corazón, y posteriormente llena a un bordo de agua que ha agravado la contaminación.
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Actualmente, añadió, tienen una concentración grande de coliformes fecales en ese bordo de agua, y estas aguas negras se han filtrado en los pozos que surten al sistema de agua potable de la tercera sección de San Pablo Huitzo.
“Por inconformidad de la ciudadanía de San Pablo Huitzo se hizo el acercamiento institucional con Capufe, con las dependencias estatales y federales, encargadas del tema de salud, pero desafortunadamente Capufe ha hecho oídos sordos a la petición de la comunidad para que pueda reparar el daño que ha estado haciendo”, dijo.
Ante esta falta de solución, mencionó que el pasado 9 de agosto la asamblea general de la comunidad decidió tomar la caseta de peaje para presionar a las autoridades federales y estatales.
El dirigente agrario comentó que la planta de tratamiento de aguas residuales se construyó hace 22 años y que tienen la certeza que no tiene los permisos para operar como tal; y que no cuenta con el mantenimiento adecuado para su funcionamiento.
Hace aproximadamente 15 días, apuntó, se reunieron con el contratista al que le fue adjudicado el mantenimiento de la planta; pero éste les informó que tardará al menos tres meses en solucionar el problema del vertimiento de las aguas negras sobre el arroyo.
“Sabemos que este contrato es anual y que el próximo año nuevamente tiene que hacer un proceso de licitación, va a estar 6 meses sin tratamiento… Pero todo el daño que se ha generado hacia atrás pues es el problema que tenemos y pedimos que se le dé una solución a la comunidad, a los ciudadanos que son los que realmente están molestos y con justa razón”.
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Una de las respuesta de Capufe a su demanda, aseguró, fue que la comunidad les demuestre que las aguas negras contaminan el arroyo, el bordo de agua y que hay presencia de coliformes fecales en sus pozos de agua.
A esta contaminación se suman los residuos sólidos urbanos que arrojan los automovilistas sobre las carreteras y que llega hasta las cañadas y barrancas de la población; los desechos del fresado y asfalto que genera la dependencia federal cada vez que hace reparaciones a la carpeta asfáltica, los cuales se han acumulado en sus barrancas y que por el efecto de la lluvia son arrastrados hacia la cañada y arroyos que surten y dan vida al río Atoyac.
Adicionalmente, la mayor parte del tiempo Capufe tiene cerrado el servicio de baños públicos. Esto provoca que automovilistas y choferes de vehículos pesados orinen a un lado de la carretera y ésta contaminación llega a los terrenos de cultivos de los comuneros.
Cruz López recalcó que la protesta que realizan en la caseta de peaje es pacífica e incluye el cierre de comercios en esta área, es pacífica.