Juxtlahuaca.– Extrabajadoras del Centro Libre denunciaron violencia simbólica, de género y laboral por el personal del DIF Municipal de Santiago Juxtlahuaca.
“El personal del DIF Municipal incurrió en conductas que vulneraron nuestra dignidad y obstaculizaron nuestro trabajo”, revelaron.
Al menos tres extrabajadoras del Centro Libre denunciaron a este medio que fueron violentadas a través de la asignación de tareas ajenas a sus funciones, incluyendo la limpieza de oficinas y sanitarios, así como acciones deliberadas para entorpecer sus labores, como ocultar herramientas de trabajo.
“La violencia simbólica se manifiesta a través de prácticas, actitudes y acciones que, sin recurrir necesariamente a la agresión física, buscan desvalorizar, invisibilizar y subordinar el trabajo profesional, generando condiciones de desigualdad, desprestigio y afectación a la dignidad de las personas”, expusieron bajo anonimato por miedo a represalias.
Narraron que la violencia comenzó cuando el personal del Centro Libre negó a atender casos de menores de edad, esto debido a las Reglas de Operación del Programa PAIBIM, donde especifica que dichas actividades son exclusivamente al DIF Municipal y no del Centro Libre, este último como función principal la atención a mujeres en situación de violencia.
Cabe señalar que, desde el año pasado, el DIF Municipal no cuenta con personal de psicología para brindar atención y seguimiento a pacientes que requieren este servicio. Aunque a finales del año pasado, en una publicación nominal del municipio reportó la existencia y pago de un profesionista en el área, pese a que dicha persona dejó de laborar desde el mes de mayo del año pasado.
Las extrabajadoras cuentan que, después de negar el servicio que no les correspondía, comenzaron a ser hostigadas en el área de trabajo, a tal grado que les restringieron el uso de sanitarios mediante avisos que indican “uso exclusivo para el personal del DIF”, así como la omisión en la limpieza de las áreas que ocupaban —pese a existir personal encargado de ello—, obligándose a realizar dichas labores, así como el cierre de los baños por indicaciones de la directora del DIF Municipal, Sara de la Soledad Reyes Guerrero.
Además, aseguran que la directora del DIF realizaba constantes señalamientos y reportes en contra del Centro Libre: “Argumentaba que nos ausentamos; sin embargo, siempre estuvimos laborando y cumpliendo con sus funciones”.
Las extrabajadoras dieron a conocer que las violencias fueron en aumento, lo último es que el pasado 9 de marzo del 2026, en una actividad en la comunidad de Concepción Carrizal, ubicada aproximadamente a una hora de la cabecera municipal, fueron trasladadas en un vehículo oficial del Ayuntamiento de Juxtlahuaca en condiciones mecánicas deficientes, las puso en riesgo.
“Durante el trayecto, esta situación provocó que la llanta se desprendiera del eje, generando un riesgo inminente para la integridad del personal del Centro Libre, e incluso de la directora del Instituto Municipal de la Mujer y el operador del vehículo. Gracias a que el conductor circulaba a baja velocidad, logró maniobrar la unidad, evitando una tragedia mayor al salir del camino a escasa distancia de un voladero”, detallaron.
Sobre el incidente ocurrido, la autoridad municipal fue omisa en proporcionar otro vehículo en condiciones óptimas para la seguridad del personal.
Las extrabajadoras expusieron que no bastó la violencia ejercida por la directora y el personal del DIF Municipal, sino que antes de finalizar el contrato de dos meses, el edil Arsenio Lorenzo Mejía García emitió un oficio dirigido a la Secretaría de las Mujeres para solicitar el cambio del personal del Centro Libre, lo cual derivó en la exclusión de sus folios del Programa PAIBIM 2026 de carácter federal.
“Exigimos el cese de estas prácticas de violencia simbólica e institucional, así como el respeto a las funciones, derechos laborales y a la correcta aplicación de los programas públicos en beneficio de la ciudadanía”, exhortaron.