Juchitán, Oax. – Miles de familias de esta ciudad zapoteca visitaron hoy a sus difuntos que duermen el sueño eterno en el panteón “Domingo de Ramos”. Hombres y mujeres, llevaron flores, veladoras, agua y recuerdos, muchos recuerdos, aunque hayan pasado los años.

Es la celebración del domingo de ramos y la cita es en el panteón que lleva el mismo nombre. Cada año, en un día como hoy, que la comunidad cristiana conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén e inicia la Semana Santa, las familias juchitecas, al pie de la tumba conversan con sus muertos.

Ya habrá ocasión para arreglar la casa y esperar la visita de los difuntos, a finales de octubre, en los días que aquí se conocen como Xandú, previo al Día de Muertos. Por ahora, vale visitar a los que gozan del paraíso.

Lee también:

En una sepultura, después que doña Rosa colocó cuidadosamente las flores y prendió una veladora, cuya pequeña llama fue extinguida rápidamente por el viento, se acomodó sobre una piedra en forma de banco y comenzó a platicarle a su finado padre, que la familia ha crecido.

A lo largo de los pasillos del panteón, sobre mesas endebles de madera, señal de que han servido por muchas celebraciones, están colocadas las bandejas de peltre que guardan los dulces de chilacayota, papaya, ciruelas, mangos, estorrejas, camotes y limones rellenos de coco.

Foto: Especial
Foto: Especial

Toda una colección de dulces que antojan el paladar, dice doña Bernarda, quien tiene alrededor de 60 años y confiesa que aprendió de su madre, “desde que yo era niña” a curar los frutos y convertirlos en dulces.

Sobre el piso, doña Sonia, no se esmera en ofrecer sus regañadas, sus amistades ya saben que ella elabora y vende panes y en ocasiones de fiestas religiosas, prepara unas ricas regañadas, una especie de tostada de harina, horneada con fuego de leña, con azúcar espolvoreada y crujiente.

Foto: Especial
Foto: Especial

En otras tumbas, las mujeres abren con cuidado las hojas de plátano con las que envolvieron os codiciados tamales de iguana con un huevo del reptil. Es el mismo precio del año pasado: a 50 pesos la pieza. Contiene masa de maíz y mole de tomate con semillas molidas de calabaza.

La celebración del domingo de ramos en Juchitán incluye música de guitarra y bandas que interpretan sones regionales que son como lamentos salidos del alma adolorida por la pérdida de un ser querido.

También se vende y se consumen cervezas, no faltan los dolientes mezcaleros y alrededor, los niños juguetones rompiendo cascarones de huevos de gallina rellenos de confeti y harina, simulando los huevos de Pascua que simboliza la fertilidad y la resurrección.

Foto: Especial
Foto: Especial

En las sepulturas hay lágrimas, hay sollozos apagados, hay abrazos reconfortantes, hay vida porque hay alegría, porque hay tiempo para preparar en Xandú, la visita de los difuntos, con quienes hoy platicaron, comieron, bebieron y bailaron sones que humedece los ojos.

Marinos, policías, bomberos, elementos de protección civil y brigadas de servicios municipales, médicos y enfermeras, y de vialidad, llegaron desde temprano e instalaron sus áreas de trabajo y conforme pasaron las horas, realizaron los recorridos en medio del tumulto.

TEMAS RELACIONADOS

Google News