En 2023, el deseo de Francisco Alberto Rojas de tener una casa propia en la que él, su esposa y sus hijos tuvieran su propio espacio, cuando el Fondo para la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) aprobó su crédito para vivienda. “Yo diseñé un cuarto para cada criatura, la salita y algo, no muy grande, pero tampoco no muy chico”, recuerda.

A más de dos años, sin embargo, su sueño está frustrado porque su casa sigue sin terminar de construirse, la obra está en el abandono y la humedad y el salitre están causando estragos.

Él, al igual que al menos otras cinco familias de diferentes municipios de la región del Istmo de Tehuantepec, fue víctima de un fraude en el que están involucrados funcionarios del FOVISSSTE, una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom), cuyo propietario también es el dueño de la constructora responsable de la edificación de esas viviendas.

“Desgraciadamente, quedó frustrado mi sueño, pero lo que más me molesta es que sigo pagando, me descuentan de mi salario. Entonces, estoy pagando y no sé cuántos años más voy a pagar. Y aparte hay colusión. Hay una colusión entre las autoridades, la Sofom y la constructora”, expresa.

Para al menos seis familias derechohabientes del FOVISSSTE de la región del Istmo de Tehuantepec, de los municipios de Santa María Mixtequilla, Juchitán de Zaragoza y Ciudad Ixtepec, el sueño de tener una casa propia se convirtió en una financiera.

La constructora paró las obras argumentando un alza del 40 por ciento en materiales debido a la construcción del Tren Interoceánico, como una excusa para no cumplir con los contratos. En otros casos, argumenta que está ocupado en la culminación de otras viviendas.

Algunos créditos son desde el 2023 y, desde ese año, los descuentos a la nómina de los trabajadores no han parado, mientras que la edificación está estancada hasta en un 70% sin luz, sin agua y sin pisos. Los afectados señalan de este fraude a Daniel Alonso López, representante de la SOFOM/constructora denominada “FACTOR GLOBAL”, así como a funcionarios del FOVISSSTE, entre ellos, Rolando Cordero.

Francisco Rojas explica que hace tres años fue aprobado su crédito después de varios años de haberlo solicitado. El proceso después de adquirir el crédito, detalla, se debe elegir a través de internet una Sofom que se encuentra dentro de las autorizadas por el FOVISSSTE. Y la sociedad financiera es la que ayuda a los derechohabientes con los trámites y requisitos, y luego recomiendan la contratación de una constructora.

"Todo amañado"

Pero aquí, dice, es donde se encuentra la colusión para el fraude. De acuerdo con Francisco, los funcionarios federales les recomiendan la Sofom, y ésta a su vez, a la constructora; pero después se enteran que el dueño de la sociedad es también el dueño de la constructora.

“Ya está todo amañado, ya está todo esté organizado, pues la misma constructora es la misma que depende de Sofom, es el mismo el mismo dueño, el mismo director, el mismo líder. La constructora te da un arquitecto, porque te tiene que dar un arquitecto que esté reconocido por FOVISSSTE.

Entonces, el FOVISSSTE tiene conocimiento de todo eso, y así se trabaja. Entonces, vas trabajando, te van depositando su salario, y descuentan de su sueldo para depositar a la constructora, y así por varios años”.

La construcción de las casas consta de cuatro etapas, en cada una de las cuales la constructora debe mostrar pruebas a los derechohabientes de los avances. En el caso de Francisco Rojas, la edificación de su vivienda únicamente quedó hasta la segunda etapa, desde el año 2024 fue abandonada por la constructora.

Y a la fecha, ha pagado cerca de 800 mil pesos, pero otras de las víctimas defraudadas han pagado hasta un millón 700 mil pesos.

“El señor Daniel Alonso López, pues, nos defraudó. Se le depositó y no concluyó o hizo malas inversiones, malos materiales. Y pues no es un poquito lo que se le dio de dinero, aquí el tema es el fraude. Hay compañeros que me han comentado que han 1 millón 700 mil pesos. Yo llevo casi 800 milpesos”.

Sin respuesta favorable, pese a denuncias

Francisco Rojas ha presentado su queja y buscado una solución ante el FOVISSSTE, pero no ha obtenido ninguna respuesta favorable. Los funcionarios, a cargo de esta dependencia en Oaxaca y en la Ciudad de México, se deslindan del fraude y señalan que lo único que pueden hacer es dar seguimiento a sus casos.

Esto, lo llevó a presentar una denuncia por el delito de fraude ante la Fiscalía General del Estado, lo que le ha implicado otros gastos porque ha tenido que contratar a un abogado; además, viajó a la Ciudad de México para tratar de encontrar una solución en las oficinas centrales del FOVISSSTE, sin ningún resultado.

“Hay compañeros que han ido a Oaxaca y me dicen que no les reciben el documento porque se trata del licenciado Daniel Alonso y que ya no quieren saber de él, porque es muy problemático y no sé qué. Pero eso no te lo dicen cuando te autorizan el crédito y te recomiendan su Sofom, y pese a ello, continúa en la lista de sofomes autorizadas.

“Yo me voy a la Ciudad de México. Me entrevistan, me reciben y al final de cuentas me dicen que pues que no me pueden ayudar. Que si yo quiero, puedo demandar al licenciado Daniel. Y les digo, pues cómo no me van a poder ayudar, ustedes son los que nos mandan ahí. Ustedes son los que nos recomiendan”.

Francisco Rojas es trabajador de Financiera para el Bienestar, dependencia federal que anteriormente se llamaba Telecomm Telégrafos. Otras de las víctimas son una enfermera y una maestra, ambas de Juchitán.

Las víctimas exigen que el FOVISSSTE tome cartas en el asunto y rescinda los contratos con este constructor y les devuelva el recurso para que ellos mismos terminen sus hogares. Por ahora, las familias permanecen a la deriva, atrapadas entre una deuda eterna y una construcción abandonada.

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