Juchitán.– Fuertes vientos que traen los frentes fríos de la temporada y un clima creciente de inseguridad, están dañando la producción de mango en cinco municipios de la zona oriente del Istmo de Tehuantepec.
La producción del mango está retrasada porque los fuertes vientos han tirado todas las flores y los mangos tiernos y al retrasarse el corte de la fruta, el precio del mango de exportación ha caído drásticamente, explicó el campesino, Audifaz Toledo.
Cada año, los productores de mango enfrentamos las consecuencias del cambio climático que lo hemos vivido desde inicios del 2022. Un año antes, tuvimos lluvias atípicas entre los meses de noviembre y diciembre, que retrasaron la cosecha.
Ahora, no son las lluvias, sino los fuertes vientos que se han presentado desde el pasado mes de enero. Apenas pasamos el frente frío número 32 y hace dos días llegó el frente frío 33 y sus vientos tiraron las flores y los mangos tiernos.
En otros años, los huertos y las empacadoras ya mostraban en estos meses el dinámico movimiento del proceso de corte, selección y exportación del mango en sus variedades de Ataulfo y Tomy, cuyos precios han caído 50%.
La caja de Ataulfo, que estaba a 900 pesos el año pasado, ahora cuesta 450 pesos; la caja de Tomy, que costaba 650 pesos en 2025, ahora se está pagando en 300 pesos, y la caja de mango Oro, de consumo nacional, se vende en 100 pesos, contra los 350 pesos del año pasado.
El frío y los fuertes vientos, dijo el campesino Cristóbal, del municipio de Chahuites, no sólo están retrasando la cosecha, sino que están propiciando el desempleo. En los huertos no hay cortadores, no se ven a los cientos de vendedoras de alimentos y tampoco a los transportistas de mototaxis.
En el arranque de la temporada del corte de mango, los poco más de cinco mil productores del fruto que se exporta a Estados Unidos de Norteamérica y a unos países de Europa, también enfrentaron indirectamente el tema de la inseguridad.
De acuerdo con diversas versiones, los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), que certifican el proceso de exportación del mango, estaban en San Pedro Tapanatepec, donde ocurrió una balacera, ajena al contexto de su visita.
Ese hecho fue suficiente para que el gobierno de Estados Unidos emitiera una nueva alerta para sus ciudadanos y por razones de seguridad, la USDA pidió a sus inspectores que dejaran el proceso de certificación.
Ante la preocupación de los productores de mango, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, llegó a Zanatepec, el 22 de enero pasado, y anunció apoyos para los campesinos que reclaman atenciones en sus sistemas.
Cabe destacar que en cada uno de los 12 o 14 empaques particulares o centros de acopio del mango de exportación, la USDA tiene uno o dos inspectores que supervisan condiciones desde el proceso de corte hasta el de empaque para la exportación.