Juchitán.– Luego de cuatro horas de diálogo, en un ambiente de tensión, terminó sin acuerdos el encuentro entre comuneros de San Miguel Chimalapa y ejidatarios del poblado Díaz Ordaz, perteneciente a Cintalapa, Chiapas.
Durante la reunión, los chimalapas volvieron a recordarle a los ejidatarios que su comunidad Díaz Ordaz se encuentra asentada en tierras comunales y, por lo tanto, deben apegarse a las normas campesinas de San Miguel Chimalapa, sin renunciar a su condición de chiapanecos.
En respuesta, la mayoría de la comisión que entró al encuentro respondió que esperará la resolución definitiva de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en torno a la controversia por límites interestatales entre Chiapas y Oaxaca.
Cabe destacar que San Miguel Chimalapa pidió ante el Tribunal Unitario Agrario de Tuxtepec (TUA), en 2024, la nulidad de los ejidos chiapanecos Díaz Ordaz y Flor de Chiapas, por estar enclavados sobre 7 mil hectáreas de tierras comunales.
Frente a la respuesta que dieron los campesinos chiapanecos, cuatro horas después de haber iniciado la reunión, resonaron las voces de los chimalapas: "Si con el fallo de la SCJN y del TUA no desalojan, los vamos a desalojar", advirtieron dando por cerrado el encuentro.
Rodeados de elementos de la Guardia Nacional, de soldados y policías estatales de reacción rápida de Chiapas, conocidos como Pakales, unos chimalapas se retiraron a Benito Juárez y otros para atrás hacia San Antonio.
En esta localidad, la población le cerró el paso a los vehículos donde se trasladaban los funcionaros de Oaxaca, como el subsecretario Angelino López Cortés, a quien retuvieron dos horas, para presionar y que el Gobierno de Oaxaca tramitara el retiro de los Pakales de la zona.
Por la mañana de hoy, el dirigente de los comuneros zoques, Eliézer Gutiérrez, dijo que en unos días se reunirá la asamblea general comunal, que decidirá si acepta o no la propuesta que les hizo el Gobierno de Oaxaca, de establecer, otra vez, mesas de diálogo agrario con Díaz Ordaz.