Pinotepa Nacional.— El 17 de mayo del 2018, Paula llegó puntual a las oficinas de la delegación de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la ciudad de Oaxaca. Era la segunda vez en su vida que iba por su pasaporte.

Foto: Roselia Chaca
Esta ejidataria es respetada en su comunidad y fue la primera mujer que tuvo un cargo de tesorera en un pueblo negro, así que es la primera mujer negra en hacer historia. Pero todo eso tampoco contó ese día para el gobierno mexicano.
Paula tenía que asistir al Décimo Cuarto Encuentro de Pastoral Afro en Colombia, para exponer su experiencia en la lucha por el reconocimiento constitucional en México, así que insistió por la renovación de su pasaporte directamente en la Secretaría de Relaciones Exteriores en la capital del país, pero ahí tampoco tuvo suerte, volvieron a dudar de su origen.
Allí le pidieron realizar todo un proceso de identificación de huellas digitales y viajar varias veces a la Ciudad de México, pero su situación económica precaria no le permitía darse ese lujo, así que terminó por desistir y no salir del país.

Foto: Roselia Chaca
Lo anterior porque se presenta de forma multifactorial, desde el acceso vivienda, salud y educación de calidad, en el índice de expectativa de vida y tasa de nutrición, y en las dificultades para el uso del espacio público o el acceso a determinados lugares de recreación.
Además, dice la CIDH, a situación de discriminación estructural no solamente se advierte en las estadísticas o indicadores, sino que “se reproduce en el imaginario colectivo y en la continuidad de estereotipación de la población afrodescendiente, aplicándoles calificativos peyorativos e irrespetuosos a su dignidad como personas”.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015 del (Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el país se reconocen como afromexicanos poco más de 1.3 millones de personas en 20 entidades. Oaxaca ocupa el segundo lugar nacional con el mayor número de personas, con 196 mil en 69 municipios costeños, sólo superado por Guerrero, con 229 mil personas.
Según Rosa María Castro, representante de la Asociación de Mujeres de la Costa de Oaxaca (AMCO), se esperaba que en el censo levantado este 2020 esa cifra se duplicara, tras Afrocenso Mx, una campaña que se realizó a favor de la autoidentificación, con la cual se estimaba que más de 2 millones de personas se reconocieran como afrodescendientes.
Desde Oaxaca, con esta historia sobre las mujeres afro, EL UNIVERSAL participa en un trabajo internacional sobre el racismo en América Latina, junto con otros medios de comunicación del Grupo de Diarios de América.