Higuerilla, de "basura" a materia prima para biodiésel y salvación económica para comunidades

En Santa Ana Zegache se impulsan cultivos; el IPN mostró a campesinos las cualidades de la planta

Higuerilla, de "basura" a materia prima para biodiésel y salvación económica para comunidades
Fotos: Juan Carlos Zavala
Sociedad 14/08/2020 16:05 Juan Carlos Zavala Actualizada 16:05

Santa Ana Zegache.—  Desde el año 2014 especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) habían advertido el potencial económico de algunas comunidades de los  Valles Centrales  para la siembra de higuerilla, de cuya semilla se extrae un aceite que se transforma en un biocombustible e incluso, en turbosina. En ese entonces, la intención era sembrar unas mil hectáreas.

Elmer Gaspar Guerra, actual  presidente municipal de Santa Ana Zegache, recuerda una visita a una exposición que se desarrolló en la Cámara de Diputados federal en 2015.

Ahí, en un pequeño módulo, unos jóvenes exponían sobre los beneficios de la higuerilla y explicaban, sobre todo,  que su aceite servía para producir turbosina, un combustible utilizado en la aviación.

El edil, narra, no pudo evitar hacer un comentario en forma de burla, dijo que esta planta era considerada basura en su pueblo o sólo se usaba como leña e incluso que, en ocasiones, era calificada como hierba o maleza que era un estorbo para otros cultivos porque crecía de forma desordenada. Fue así que los jóvenes  le pidieron que  los invitara a su comunidad.

Hoy, la siembra de higuerilla se ha convertido en una de las principales actividades económicas en Santa Ana Zegache y la apuesta es consolidar este tipo de cultivos, en los que también se aprovecha hasta las hojas secas.

El cultivo de higuerilla en Oaxaca empezó con un campo experimental de 257 hectáreas demostrativas y se ha avanzado a 3 mil hectáreas, esperando alcanzar una frontera de 6 mil en los próximos años, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa, hoy Sader).

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La producción también se utiliza para generar biodiésel, cuya producción aumentó de 2.4 a 27 millones de litros en el país. Por cada dos kilos de higuerilla, precisa, se obtiene un litro de biodiésel premium.

Ese mismo año, 2015, Elmer Gaspar menciona que se iniciaron las gestiones para hacer viable la siembra de esta planta originaria de África, que mide entre uno y cinco metros de altura.

El primer logro fue la instalación de la primera Bio-Refinería de Higuerilla en Latinoamérica, de la empresa Ricino Mex, en Ejutla de Crespo para el año 2017.

Según la Sader, esta planta tiene una capacidad instalada para procesar 270 toneladas de semilla de higuerilla y generar 978 mil litros de aceite vegetal. Éste será utilizado para el uso de la glicerina, que se emplea en la industria farmacéutica y cosmética.

La operación de la planta favorece a 231 productores de 27 municipios y 58 comunidades de alta marginación, localizados en las regiones de los Valles Centrales y la Sierra Sur.

“Esta es la parcela demostrativa del cultivo de higuerilla perteneciente al señor Moisés Gaspar. El aceite que se extrae de la semilla de higuerilla y que se está procesando a través de los trabajos que realiza la planta extractora, no sólo en Santa Ana Zegache, sino en muchos municipios más. Ese es el aceite de ricino que se está ocupando o se está transformando en turbosina o como biocombustible”, explica Elmer Gaspar.

Actualmente, en Santa Ana Zegache se siembran 30 hectáreas de higuerilla y se dedican a ello más de 150 campesinos, pero el edil advierte que la cantidad, tanto en hectáreas como en campesinos, va en aumento.

La producción se vende a la empresa Ricino Mex, la cual compra a nueve pesos el kilogramo: “Lo que estamos haciendo ahora con la planta de bio-refinería es que cuando el campesino ya tiene la manzanita de higuerilla seca, la encostalamos, la llevamos a la planta y ahí hay una máquina que se encarga de pelarla para extraer la semilla”, detalla.

Como autoridades municipales, apunta, lo que se hace es garantizar la producción a través de una agricultura de contrato entre los campesinos y la empresa, donde se garantiza la compra y venta de la higuerilla; además de que se les brinda a los campesinos los insumos de producción, la asesoría técnica y maquinaria para poder llevarlo a cabo.

Pero el combustible no es el único uso que se le da a esta planta. La hoja seca de la higuerilla la están usando también como composta o para hacer abono orgánico, no sólo para la misma siembra de la higuerilla, sino para  los demás cultivos que hay en el municipio.

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