Xicalpextles: tras casi extinguirse, dan nueva vida a las enormes jícaras con flores zapotecas

El xicalpextle es una palabra náhualt que significa “jícara pulida” o “jícara reluciente”, de acuerdo a investigadores su origen es prehispánico y las que se utilizan en el Istmo llegaron de Chiapa de Corso, por el intercambio comercial con Chiapas
Foto: Cortesía
14/10/2020
10:18
Roselia Chaca
Oaxaca
-A +A

Juchitán. — Jesús Armando Rodríguez Cruz es un joven artesano de Niltepec que lo mismo borda que tiñe hilos con añil que cosecha las calabazas que sirven para crear los coloridos xicalpextles, esas jícaras decoradas con flores que entre los zapotecas del Istmo es conocida como xhigagueta / jícara para  tortillas, que además sigue teniendo  una gran importancia en actos religiosos y festivos.

El xicalpextle es una palabra náhualt que significa “jícara pulida” o “jícara reluciente”, de acuerdo a investigadores  su origen es prehispánico y las que se utilizan en el Istmo llegaron de Chiapa de Corso, por el intercambio comercial con Chiapas, en donde las conocen como “tol” vasijas. 

En éstas se utiliza la técnica “laca” en donde intervienen materiales naturales como la cochinilla y el caliche que es una roca que posee carbonato de calcio.

whatsapp_image_2020-10-14_at_09.56.22.jpeg

Foto: Cortesía

Actualmente, estas jícaras se pueden conseguir en los mercados locales pero de pequeñas  dimensiones, todas provenientes de Chiapas, pero no las de grandes dimensiones, las que las abuelas heredaron de sus madres durante sus bodas y que utilizaban para entregar las dote en oro, o las que portaban las jóvenes en los convites de flores en las fiestas patronales.

Es ese tipo de xicalpextle de grandes dimensiones, con una circunferencia de 132 centímetros,  el que Jesús cultiva desde hace  más de tres años en Niltepec, en la zona oriente del Istmo. 

Todo comenzó en 2016 cuando emprendió una investigación sobre el traje antiguo en la comunidad, los bailes y todo lo relacionado a la cultura, pues dirigía un grupo de danza que iba a representar por primera vez a Niltepec en la Guelaguetza.

“Mientras investigaba con las ancianas del pueblo, me topé con fotografías antiguas en donde se mostraban con sus enormes xicalpextles, esas que ya no existen, que ya no se venden, así que eso me dio la idea de buscar en el pueblo ejemplares, pero sólo logré conseguir tres”, explica. 

Fue tras esos hallazgos que el joven decidió comenzar a sembrarla para realizar el rescate desde Niltepec.

whatsapp_image_2020-10-14_at_10.00.34.jpeg

Cuenta que la siembra es como la de toda calabaza, entre los surcos del maíz. Desde el cultivo hasta la decoración, a Jesús le toma cuatro meses, por lo que tiene al año dos cosechas, pero no todos los frutos que da sirven para lograr el utensilio. De una cosecha, a veces logra sólo ocho calabazas de las dimensiones adecuadas.

Después de la cosecha, se corta la calabaza a la mitad, se le quita la pulpa y se deja secar. inmediatamente después se somete a un proceso de curtido o de decoloración y es aquí donde se aplica la técnica de lacado, que se utiliza desde la época prehispánica, en donde interviene la palma de la mano para lograr el pulido; en la etapa de decoración Jesús utiliza pintura acrílica .

Desde que comenzó el rescate de este utensilio Jesús ha elaborado alrededor de 50 xicalpextles, algunos han sido ofertados hasta en 2 mil 500 pesos.

whatsapp_image_2020-10-14_at_10.00.50.jpeg

Aunque ahora su utilidad es sólo decorativa, anteriormente el uso en su estado natural fue la de utensilio de cocina, para guardar tortillas, panes, semillas, entre otros.

Mientras que las hermosamente decoradas con flores se utilizaron para colocar el pañuelo manchado de sangre que era parte del ritual de la virginidad en los raptos con fines matrimoniales. También son las que cargan los novio durante la boda cuando se baila la pieza musical “mediu xhiha/ son de cooperación” y que sirve como recipiente de los donativos que les dan los invitados, entre otros usos.

La labor que realiza Jesús de este utensilio, así como su cosecha, ha llevado a que muchas personas de la región le soliciten la semilla para cultivar y así  participar en esta acción de rescate.

Comentarios