
[[nid:223075]]
Caminamos primero entre ellos cuando el gobierno de Oaxaca reportaba apenas una ola migratoria de 3 mil migrantes, aunque cientos ya se arremolinaban en as terminales de autobuses de esta ciudad zapoteca esperando corridas nocturnas para seguir su recorrido.
“Vamos al norte, en Venezuela sólo estamos ganando poco más de un dólar al día y no puedes protestar, te encarcelan, te desaparecen", dice uno de ellos. Ángel se presenta y pregunta si tenemos algo de comida, de dinero. Un peso o dos que le sirvan para seguir el viaje.
“Venezuela siempre pierde las guerras”, dice. El silencio ha sido roto. Hay noticias que informan que entre 2000 y 2019 se han multiplicado los casos de malaria en 200% en su país. Él, por ejemplo, viaja con fiebre.
Esta ciudad se ha convertido en un punto de encuentro internacional. Se observan mujeres que traen niños en brazos, hombres con la piel quemada y los cuerpos tensos, niñas cubanas mestizas de ojos hundidos, haitianos que cuentan que huyen de la guerra y antes de atravesar Centroamérica cruzaron el mar por las islas Turcas y Caicos; venezolanos escapando de un país que un día fue rico.
Todos arremolinados esperan el camión de medianoche. La nueva “bestia” que a unos los llevará al sur de Veracruz, para luego viajar pegados al mar hasta el cruce de “La Ribereña” en Tamaulipas, pero la mayoría viaja a la ciudad de Oaxaca, para ir después a la Ciudad de México con la idea de llegar hasta la frontera norte. Ángel usará la ruta del occidente de México, donde los narcos son los dueños del Pacífico.

Para Miriam González, del Instituto para las Mujeres en la Migración, actualmente se observa un flujo migratorio 10 veces mayor del que pueden atender las organizaciones. “El reto de nosotras que acompañamos a mujeres y familias es que no podemos recibir ni mil casos, porque somos un equipo pequeño, es Migración el que tendría que facilitar el proceso migratorio a los extranjeros, particularmente a mujeres.
Además, el gobierno tendría que fortalecer la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), para que las personas en estas condiciones no tengan que buscar abogados en condiciones tan precarias”, detalla.
Deisy está varada en la ciudad de Oaxaca desde hace cuatro días. Está esperando que su familia le envié dinero desde Barinas, Venezuela, para abordar un autobús que la lleve a la Ciudad de México.
Viaja junto con otras dos amigas, juntas atravesaron Centroamérica, Chiapas y el Istmo de Tehuantepec, pero en la capital oaxaqueña se les ha acabado el dinero y no pudieron juntar los 3 mil pesos que cuesta el pasaje por las tres.
Tal vez los recursos con los que contaban les hubieran alcanzado si no hubieran sido extorsionadas por autoridades migratorias en Chiapas. Cuentan que se subieron a un autobús ADO con documentos que acreditaban su estadía legal en México, pero a la altura de Cintalapa, todavía en suelo chiapaneco, funcionarios de migración las obligaron a bajarse del autobús y seguir casi de noche por la carretera federal 190.
“El permiso es para estar en el país, pero no para viajar en autobús, si quieren seguir tienen que hacerlo caminando”, dice Deisy que les dijo el agente del INM y sin más, las bajaron. Tuvieron que pedir aventones por varios tramos. Viajaron en camionetas hasta que llegaron a Juchitán. En la ciudad istmeña también estuvieron casi una semana; durmieron en el parque Garibaldi.
Daisy dice que en cuanto llegue a la Ciudad de México, ella y sus amigas sacarán una cita a través de CBP One para solicitar asilo político en los Estados Unidos, aunque reconoce que su mayor temor es llegar hasta la frontera norte y ser devueltas hasta la frontera sur por cruzar de manera ilegal o, peor aún, ser deportadas a Venezuela.
Más información

Sociedad
Alianza de Pueblos reporta cuatro personas lesionadas tras desalojo en capital de Oaxaca

Sociedad
Exigen la presentación con vida del activista Jorge Antonio y su hermano Saúl, desaparecidos en Santa María Jacatepec

Sociedad
Desaparece activista chinanteco y su hermano en la comunidad de Santa María Jacapetec, Oaxaca

Sociedad
Colectivos de Oaxaca denuncian omisión en la aprobación del Programa Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas
























