Oaxaca de Juárez, Oax.- José Enrique Mendoza Bautista viajaba en su motocicleta sobre la carretera federal 190, en las inmediaciones de Tlacolula de Matamoros. A la distancia observa una ambulancia sin las sirenas encendidas y reduce la velocidad; al percatarse que no muestra ningún signo de urgencia, continúa su viaje. La ambulancia, sin embargo, no se detiene y lo embiste.
Por el impacto, fue arrojado a más de 34 metros de distancia. Su pierna pega en el acotamiento y sufre una fractura expuesta de su tibia y peroné. Los conductores de la ambulancia huyen y en su huida, incluso, pasan por encima de su motocicleta.
José tiene 39 años de edad y es originario de Teotitlán del Valle, un municipio de la región Valles Centrales, ubicado a unos 30 minutos de la capital del estado.
Desde su accidente, ha sufrido una serie de presuntas negligencias médicas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde aún permanece hospitalizado. Por las múltiples operaciones ha perdido el grosor de la piel de su pierna y la excesiva aplicación de antibióticos, ha causado daños en sus riñones e hígado, al grado que ya empezaron a realizarle “pequeñas” diálisis. Él ha pedido que lo trasladen a Puebla o a la Ciudad de México, a un hospital del IMSS de tercer nivel, por la atención médica que ha recibido en el hospital de la ciudad de Oaxaca; pero, tanto los médicos como los directivos, se han negado a facilitar su traslado.
La primera atención médica que recibió fue en una clínica privada, sitio al que fue trasladado el mismo día del accidente, el 19 de febrero de 2025. Ahí fue operado por primera vez el 27 de febrero, pero su pierna se infectó a los tres meses de la cirugía.
El médico de esta clínica particular se negó a continuar dándole atención, y por eso decidió “comprar” un seguro facultativo para poder atenderse en el IMSS.
José ingresó al Hospital General Regional de Zona número 1, ubicado en la capital del estado, el 20 de julio de 2025. A los cinco días, los médicos del Seguro Social retiraron la placa que le habían colocado y realizaron un lavado quirúrgico; después, le pusieron fijadores externos y otro lavado.
“De ahí me fui a mi casa y estuve con esos fijadores hasta ahora en febrero de este año, para según para retirarlos y ya meterme el clavo centro medial”.
Desgraciadamente, relató, cuando metieron la perforadora dentro del hueso encontraron pus y la infección. “Ya no pudieron meter el clavo medular, pues ya de ahí fue que me hicieron el 10, el 12 y el 15 de febrero, tres lavados quirúrgicos”.
Luego de eso, dejó de recibir atención médica especializada en el IMSS por tres semanas porque su doctor se fue de vacaciones, y no había otro especialista que lo atendiera. “La verdad ya había discutido un poquito con la Directora del área de Traumatología, con los directores, con los administradores, porque nadie me atendía, me tenían aquí en cama sin atención”.
Al mes de estar hospitalizado y tras terminar las vacaciones del médico, fue sometido a una cirugía de reconstrucción de su pierna el 12 de marzo de 2026; pero la operación requería también la presencia y el trabajo de un cirujano plástico, el cual no estuvo presente “porque estaba muy saturado”. José menciona que otro médico del IMSS que lo revisó, recomendó no realizar la operación porque su piel estaba muy delgada a causa de tantos lavados quirúrgicos.
“Yo les dije que por favor me hicieran la la cirugía que correspondía porque había otro médico que me estaba apoyando y que decía que no era correcto hacer mucha cirugía porque la piel ya estaba muy débil, ya muchos lavados, la piel se debilita, se adelgaza y pues le raspan. Van raspando la piel y se va desgastando”.
Este segundo médico recomendó a José que debía ser trasladado para ser atendido en un hospital de tercer nivel, con el objetivo de que recibiera la cirugía adecuada de acuerdo a las condiciones en las que se encontraba su pierna y su piel. La respuesta de la Directora, sin embargo, fue de rechazo.
“Pero pues aquí dijeron, no. Llegó la directora y dice, hablé con el médico y me dice que sí es factible que te hagan la cirugía aquí. Y pues yo no quería y le digo, no, mejor mándame a tercer nivel, a México, a Puebla, donde sea." Pero pues aquí ya no quiero, no. Ya no quiero que me atiendan aquí. Y responde, tú tranquilo, tú confía y vas a ver que todo va a salir bien”, relata.
Aunque hicieron los documentos para ser trasladado a un hospital de tercer nivel en Puebla, afirma que la administración del hospital del IMSS en Oaxaca aseguró que fue rechazado. Finalmente, le pusieron el clavo centro medular, los tornillos en la rodilla y en el tobillo, quitaron el peroné y colocaron un injerto de piel en la tibia; pero a los tres días, la piel se abrió porque, como advirtió el médico, ya estaba muy delgada. Esto provocó que se infectara otra vez y regresar nuevamente al hospital.
“Me habían comentado que en mi cirugía tenía que ser con cirujano plástico, pero al ver que no estaba me hicieron la cirugía. Desgraciadamente se volvió a abrir la herida porque la piel ya no tenía el grosor para poder cubrir el injerto, y todo lo que me habían hecho en la pierna. Por eso fue que se complicó hasta ahorita e igual ahorita están viendo la situación de que me manden a México o me van a hacer otra cirugía aquí. Ya estoy esperando a ver qué decisión van a tomar”.
José denuncia que también ha sido engañado por los directivos del hospital del IMSS, quienes le dijeron que sería trasladado a la Ciudad de México para recibir atención especializada; pero nunca ocurrió. “Mi madre tiene 70 años, por eso hicimos todo lo posible para que me acompañara mi hermana, hicimos todo lo que estuvo en nuestras posibilidades. Mi hermana ya estaba lista con su maleta y todo y nada, nunca me trasladaron”.
A lo largo de estos meses, la atención médica que ha recibido José en el Hospital General Regional de Zona número 1 del IMSS en la ciudad de Oaxaca, ha causado otros problemas a su salud que van más allá de su lesión en su pierna.
Las múltiples cirugías causaron que plaquetas bajas, por lo que tuvo que recibir transfusiones de sangre, así como hierro extra. “Me pusieron cuatro paquetes globulares y tres paquetes de de lobulares de sangre, cuatro paquetes globulares de sangre y tres paquetes de hierro de extra”.
Te interesa: Asesinan a 3 personas en menos de 24 horas en Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca
Aunque ahora está estable, estudios recientes realizados en el mismo hospital revelaron que tiene un alteración en sus riñones por el suministro durante dos meses de antibióticos, y ya empieza a retener líquidos, por lo que tuvieron que dializarlo.
“Un día les dije que prefiero que me amputen la pierna a que me perjudique un órgano interno. Me respondieron: no José, tú vas a estar muy bien, hay mucho que hacer por tu pierna, no pienses esas cosas y tus órganos internos pues vamos a tratar de cuidarlos; pero ahorita, resulta que tengo una situación y ya estoy reteniendo líquidos”.
La última promesa que recibió José es su traslado a un hospital de tercer nivel en la Ciudad de México; pero ya pasó una semana, y siguen sin trasladarlo.
“Lo que quiero es que ya me manden para allá porque aquí nomás no veo nada claro aquí. Lo único que ya le dije también a mi médico que me está atendiendo que también, por favor, ya haga el envío para que ya pase todo esto, porque no pienso estar, ahora sí, poniendo mi vida en riesgo, porque es mi vida, y ya es mucho tiempo con antibióticos. A ellos se les hace fácil ponerme antibióticos, antibióticos, antibióticos. Pero pues mis órganos internos son los que están saliendo perjudicados”.
IMSS responde que trasladará a José, tras publicación de El Universal
El IMSS respondió que José será trasladado a un hospital de tercer nivel para que reciba atención médica especializada y asegura que su estado de salud continúa siendo delicado.
En reacción al caso publicado por EL UNIVERSAL, la institución dijo que permanece hospitalizado desde el 23 de marzo de 2026, por una infección ósea asociada a un procedimiento previo realizado en el ámbito privado.
“Como parte de la atención médica integral, se le han practicado diversos procedimientos quirúrgicos, estudios diagnósticos y tratamiento especializado con antibióticos. Asimismo, ante la persistencia del padecimiento, se solicitó valoración en Unidades Médicas de Tercer Nivel, además de la intervención del servicio de infectología para el ajuste terapéutico correspondiente”, aseguró.
En seguimiento a su evolución clínica, informó que el cultivo obtenido durante el último lavado quirúrgico reportó resultado negativo, lo que permitirá continuar con el protocolo médico establecido.
“Derivado de lo anterior y con el objetivo de fortalecer la atención especializada, este día se efectuará su referencia a una Unidad Médica de Tercer Nivel para continuar con su manejo integral”.
Finalmente, dijo que José continuará con procedimientos programados enfocados en preservar la extremidad afectada. “Su estado de salud continúa siendo delicado, situación que ha sido comunicada de manera oportuna y permanente a sus familiares, así como respuesta puntual a los requerimientos efectuados por la CNDH”, apuntó.