
Este espacio se abrió de manera provisional el pasado jueves tras las protestas de un grupo de vecinos y comerciantes de colonias aledañas a la Central de Abastos, donde se concentra un gran número de personas migrantes debido a la ubicación de una terminal de autobuses.
Esta familia, conformada por dos adultos (un hombre y una mujer) y sus tres hijos menores de edad, lleva un mes y 13 días viajando desde que salió de su natal Venezuela en búsqueda de mejores condiciones de vida.
A su llegada a territorio mexicano ya no contaban con dinero para continuar con su viaje y para adquirir alimentos. Según su testimonio, primero recibieron apoyo del Instituto Nacional de Migración (INM) para llegar hasta Juchitán de Zaragoza, y en esta ciudad del Istmo de Tehuantepec solicitaron apoyo en un semáforo hasta reunir el dinero suficiente para continuar su viaje hasta la ciudad de Oaxaca.
“Yo traigo a mi hijo pequeño, a mi esposo enfermo, a mi hija. Nos ayudó migración hasta Oaxaca, nos montaron en un búnker, nos consiguieron que nos trajeran gratis hasta Juchitán y de Juchitán nos pusimos en un semáforo y conseguimos el pasaje para Oaxaca. Pero hasta ahorita estoy llegando.
“Pensaba que podía bañar al niño, porque tiene dermatitis atópica que se pudiera por lo menos limpiar, porque no está acostumbrado a este sol, y lo complica. Me dijeron que no se puede permitir el ingreso porque están colapsados, no tienen agua, insumos, ya no tienen nada, y que el albergue como tal lo van a cerrar”, narró la madre de familia.
Juana Jiménez, encargada del albergue provisional, explicó que en tres días llegaron a albergar a 200 personas en situación de migración; y al principal problema que se enfrentaron fue la falta de alimentos y, sobre todo, agua.
“Ahorita ya más o menos estamos solucionando, como son personas que van de paso, ya muchos ya compraron su boleto y se han ido, ya bajó la población y en la noche se van a ir casi todos porque ya quieren seguir avanzando y van comprar sus boletos y no sé cómo los van a llevar.
“Ya no vamos a recibir a más personas porque estas son para las que nos solicitaron el espacio, el apoyo”, dijo.
Afortunadamente y con la ayuda de las personas, dijo, se pudo lograr que todas las personas migrantes se bañaran y tuvieran alimentos; pero, apuntó, que se carecen de recursos económicos y apoyo para continuar brindando el servicio.
De acuerdo con datos del gobierno de Oaxaca, esta entidad se ha convertido prácticamente el paso obligado de miles de migrantes de al menos 16 países que buscan llegar a Estados Unidos y sólo de mayo al 15 de agosto, mes en el que se habilitó por segunda vez la entrega de permisos temporales en Tapanatepec, han cruzado por el suelo oaxaqueño 60 mil 280 personas en tránsito.