La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) rechazó adelantar el ciclo escolar 2025-2026, como anunció la Secretaría de Educación Pública (SEP) bajo el argumento de las altas temperaturas y la realización de la Copa Mundial de Futbol 2026.
El gremio magisterio de Oaxaca aseguró que adelantar para el próximo 5 de junio el cierre del ciclo escolar, deja en evidencia que para el gobierno federal pesan más los intereses económicos, comerciales y mediáticos que las verdaderas necesidades de la educación pública.
"Resulta indignante que hoy el titular de la SEP, Mario Delgado, y el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, pretendan justificar alteraciones al ciclo escolar utilizando como pretexto las condiciones climáticas, cuando históricamente jamás se han tomado medidas reales para atender las afectaciones que viven miles de estudiantes y trabajadores de la educación en las aulas del país".
Mediante un comunicado, señaló que durante décadas, niñas, niños y jóvenes han enfrentado clases en condiciones extremas, sin infraestructura adecuada, sin ventilación, sin agua potable y sin atención gubernamental efectiva; sin embargo, nunca existió preocupación institucional genuina por garantizar ambientes dignos para el proceso educativo. Mientras que hoy, acusó que "casualmente, el tema cobra relevancia cuando existen intereses económicos, turísticos y políticos vinculados a un evento internacional como el Mundial de Futbol".
Y sostuvo que con estas acciones, Mario Delgado y la SEP demuestran su total falta de interés por fortalecer la educación pública, porque mientras las demandas históricas del magisterio y de los pueblos continúan sin respuesta, sí existe rapidez para modificar calendarios cuando se trata de beneficiar intereses empresariales y comerciales.
La Sección 22 del SNTE recordó que el magisterio históricamente se ha movilizado junto a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para exigir mejores condiciones educativas, infraestructura digna, servicios básicos en las escuelas y respeto a los derechos del pueblo trabajador. Y recalcó que las jornadas de lucha y movilización no responden a intereses particulares ni económicos, sino a la falta de soluciones reales a las demandas más sentidas de las comunidades escolares y del magisterio.
"La educación pública no puede convertirse en una herramienta al servicio del mercado ni quedar subordinada a proyectos mediáticos y económicos impulsados desde el poder".
Finalmente, informó que cumplirá con su propio calendario alternativo, y mantendrá como fecha de clausura del ciclo escolar el 7 de julio de 2026.