Efraíl Juárez López, empresaria mixe, exigió la intervención de la Fiscalía General de Oaxaca y del Tribunal Superior de Justicia del Estado para recuperar su negocio, del cual fue despojado por su expareja de nombre Rafael.
Acompañada de colectivas de mujeres, explicó que es originaria de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe, y como hermana mayor de 12 hermanos, desde los 13 años migró para apoyar a mi familia a salir adelante “con nada más que solo trabajo constante”.
Durante 40 años estuvo casada con Rafael y tuvo tres hijos. En este tiempo, aseguró, sufrió diversos tipos de violencia de género y un “severo antecedente de alcoholismo de su expareja”; pero, a pesar de ello, dijo que logró construir un emprendimiento que consiste en una taquería llamada “Los Combinados”, ubicada en la colonia Reforma de la capital de Oaxaca.
“Como mujer y, sobre todo, como mujer indígena, construir caminos empresariales en un mundo que no está diseñado para nosotras es un logro para todas, pues permite salir de la lógica de explotación patriarcal a la que nos tiene acostumbrado el sistema dominado por los hombres; sin embargo, la violencia machista siempre encuentra cómo desarticular los espacios conquistados por las mujeres, hoy es mi caso”, expresó.
Juárez López recordó que recientemente fue despojada de su negocio a través de la fuerza por su expareja. El momento quedó grabado en un video de una cámara de vigilancia del negocio, y el cual se difundió a través de diversas redes sociales y medios de comunicación.
“A nadie le gusta ser expuesta por cosas tan vergonzosas, el que ustedes hayan conocido mi historia a través de las redes sociales en una pequeña muestra de toda la violencia que ha ejercido mi expareja y agresor Rafael durante décadas, pero entendí también que no soy yo la que debe sentir vergüenza”, manifestó.
En conferencia de prensa hizo un llamado al Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, a la Fiscalía General del Estado y a la Secretaría de las Mujeres para que la apoyen a recuperar su negocio, “con estricto apego de perspectiva de género y dimensionen que si este caso no deja un ejemplar precedente. Ningún espacio será seguro para nadie”.