Cada partido dura de 20 a 30 minutos y a la mitad se hace una pausa para cambiar de posición en el espacio de juego, un terreno plano de uso comunal.
Antes de usar la suerte de pelota, esta tiene que introducirse en una fogata hasta que agarra suficiente fuego, pues el seku se practica en la oscuridad de la noche y es de esa forma como se distingue la bola.
La pelota en llamas debe ser golpeada con un palo de casi un metro de largo, con la punta curvada con el objetivo de que avance hacia unos postes que marcan las entradas; es así como se logran los puntos.
Es por ello que el seku se juega de noche, con el perímetro marcado con una antorcha. “El fuego marca hasta donde están las líneas, el centro, las esquinas”, dicen los jugadores.
De acuerdo con Omar Aguilar Sánchez, doctor en antropología y experto en interpretación de códices del pueblo Ñu’u Savi, el seku es una variante de lo que fue el juego con bastón, también llamado “Pelota mixteca” y que se practicaba durante el periódico posclásico.
Explica que este deporte ancestral y ritual ha sobrevivido en algunas comunidades de Oaxaca, pero que no tiene una representación en los códices.
Más información

Sociedad
Una familia es víctima de secuestro virtual en Oaxaca; es el segundo caso en una semana

Sociedad
Madres de familia acusan a profesor de abuso sexual contra tres menores de 8 y 9 años de edad

Sociedad
Entregan acreditaciones a autoridades agrarias de Paso de la Reyna; “es clave”, para la defensa del Río Verde: Educa

Sociedad
Organizaciones de búsquedas en Oaxaca denuncian simulación y ficción jurídica en casos de personas desaparecidas

























