Los héroes que salvan a los bosques oaxaqueños

Este 2019 más de 11 mil hectáreas han resultado dañadas en la entidad por casi 190 incendios forestales; 200 combatientes luchan por sofocarlos.
Fotos: Edwin Hernández / EL UNIVERSAL
29/04/2019
04:15
Lizbeth Flores
Santiago Tenango, Oaxaca
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Sin detenerse, sin dormir y hasta sin comer, así laboran los combatientes que tienen como misión apagar los incendios forestales que este año han declarado una guerra sin tregua a los bosques de Oaxaca. Hasta cuatro días continuos se necesitan para apagar cada incendio en la entidad,que en los primeros cuatro meses del año ha registrado casi 190 siniestros, que han afectado más de 11 mil hectáreas.

Malco de Jesús Sandoval es uno de esos héroes anónimos quelucha por salvar del fuego a los bosques. Así es considerado porhabitantesy autoridades de Santiago Tenango, un municipio de losValles Centrales donde hace una semana un incendio acabó con unas 450 hectáreas de árboles de encino, pino y ocote.

Sin conocer el nombre de Malco, al combatiente de la Comisión Estatal Forestal (Coesfo) los pobladores lo recuerdan por su valentía y arrojo al apagar el fuego, que desde hace 17 años no se presentaba con tal magnitud en este municipio.

“Usted es el héroe de Santiago Tenango. Nos auxilió demasiado sin conocer el área,ni nosotros conocemos todo el bosque. Cuando veo, él viene de otro paraje, solito y ya está controlado el fuego”, platica sorprendida la presidenta municipal, Martha Vivas.

Malco se ganó el aprecio de esta comunidad luego de liderar a tres de sus compañeros y a alrededor de 600 habitantes de este municipio, así como a voluntarios de poblaciones cercanas, quienes estuvieron expuestos al fuego y al humo durante más de 39 horas, con tal de rescatar sus bosques.

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El gobierno de Oaxaca solicitó a la Federación la declaratoria de emergencia para acceder a recursos del Fondo de Desastres Naturales. 

“No durmieron esas dos noches, el trabajo fue muy intenso, sí ha habido pequeños incendios pero hace 30 años; el aire no dejaba controlar el incendio”, narra la edil, quien también subióa apagar el siniestro.

El luto del bosque

El incendio en Santiago Tenango ocurrido en Viernes Santo, y fue controlado al tercer día, es uno de los casi 190 siniestros contabilizados de enero al 25 de abril de 2019, los cuales han dañado hasta el momento más de 11 mil 129 hectáreas de selva baja, ocotales y bosques de pino, principalmente.

De acuerdo con Martín Antonio Ibarra Gómez, jefe de incendios de la Comisión Estatal Forestal, la superficie afectada aumentará debido a que hasta ahora sólo tienen el conteo de las hectáreas de 133 siniestros. Por la extensión de los daños, Oaxaca ocupa el tercer lugar en el país y el séptimo por el número de incidencias.

A una semana del siniestro, el bosque de Tenango aún huele a humo. La gran cantidad de cenizas que dejó el fuego al extinguirse opaca el verdor que hasta hace unos días era muestra de vida. Ese color tan vivo de los árboles pasó a un negro total, como si se vistieran de luto.

Frente al desastre, está Francisco Castellanos, un joven policía local, quien observa las huellas del incendio. Su mirada refleja el dolor que siente. “Da tristeza al ver así al bosque, porque para que vuelva a quedar como antes, va a tardar”, expresa.

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Malco es considerado por pobladores de Tenango como el héroe que salvó su bosque, que no había sufrido un incendio similar en décadas. 

El policía es uno de los pobladores que también ayudó en las labores para apagar el fuego y que ahora se encarga de vigilar la zona para evitar que el incendio se reactive.

“El aire fue muy fuerte y avanzaba muy rápido el fuego, demasiado rápido. No comimos, no había de otra más que evitar que siguiera, controlarlo, escapándote de la lumbre”, recuerda.

Además de la afectación en el ecosistema y el daño ambiental que representa, la destrucción que dejó el fuego entristece a los hombres y mujeres de Tenango,porque aquí su principal actividad es la elaboración de juguetes artesanalesde madera.

“La gravedad del incendio es terrible, es fatal para Santiago Tenango, primero el bosque, la fauna; los animales que existen, como venados, coyotes, ardillas, armadillos, varios tipos de reptiles que hay en el bosque. Ahora sí que todo lo dañado afecta también gran parte de esta labor de las artesanías”, platica la munícipe.

Ante este desastre, la autoridad local propone que los artesanos reutilicen los troncos afectados que puedan rescatarse para que la comunidad continúe con su actividad, mientras que para la reparación de los daños, adelanta que reforestarán la zona, pero a partir de junio cuando comience la temporada de lluvias.

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El gobierno de Oaxaca cuenta con 200 combatientes para atender los incendios forestales, la temporada crítica abarca abril, mayo y junio.

La vida en riesgo

A pesar de la destrucción, en Tenango saben que las hectáreas afectadas pudieron ser mucho más que las 450 que se perdieron. Saben también que fue gracias a que intervino personal de la Coesfo que el infierno no se extendió, pues fueron ellos quieneslos organizaron para apagar el fuego. De ahí, que para la autoridad local y para toda lapoblación, Malco de Jesús Sandoval sea considerado su héroe.

Malco es uno de los 200 combatientes que tiene el gobierno de Oaxaca para atender los incendios forestales, distribuidos en 13 brigadas, pero que en esta emergencia han resultado insuficientes, por lo quelos equipos han sido divididos. Fue por esa razón queal siniestro de Tenango sólo fueron enviados cuatro elementos.

Concasco ymachete es comolos brigadistas sofocan los incendios; en el caso de Malco, quien es jefe de brigada, su responsabilidadesir al frente, abriendo brechas.

“Hay quetumbar todos los palos pequeños y abrir el carril, con brecha y contrafuego se apaga en los cerros, mientras en las partes bajas, si hay agua, usamos mochilas aspersoras o con ramas”, explica el combatiente.

A sus 50 años, Malco soporta las altas temperaturas que pueden llegar hasta los 400 grados. También tiene queestar en contacto con el fuego y recorrer decenas de kilómetros.

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Más de 39 horas trabajaron en conjunto combatientes, autoridades y pobladores para poder sofocar el fuergo en Santiago Tenango.

“En cada incendio tenemos diferente reacción por el tiempo atmosférico ynos topamos con diferentes topografías. El incendio que es superficial es leve, pero cuando es de copa es muy difícil porque viene fuera de control, hay que hacer brechas”, platica.

Cuando termina el combate a las llamas, que a veces se extiende por varios días,tanto élcomo los otros 199 combatientes son enviados a otro siniestro. Estasjornadas les implica dejar de ver a sus familias por semanas en esta temporada crítica de incendios forestales, la cual se intensifica en los meses deabril, mayo y junio.

A pesar de ser originario de Puebla, Malco muestraexperiencia y conocimiento sobreel territorio oaxaqueño. Se trata, dice, de un migrante retornado, pues migró a Estados Unidos donde estuvo ocho años trabajando yen 2004decidió regresar a México. Fue entoncescuando tomó la decisión quedarse en Oaxaca, pues secasó con una mujeroriginaria de la Sierra Norte. Luego ingresó a la Coesfo.

Desde entonces, labora como combatiente y a pesar de que él, como sus compañeros, arriesgan su vida en cada evento, no cuentan con un contrato laboral, ni seguridad social. Incluso, acusa queel pago de su sueldo no es constante y los 260 pesos que recibe por cada 24 horas laboradas aveces se retrasa hasta porcinco meses.

Pese a estafalta de prestaciones laborales, Malco narra quesiente una granresponsabilidad por su trabajo, por lo que se mantiene al frente de su brigada B-11 Corral de Piedra.

“Nos gusta estar aquí y a cuidar el bosque que tiene Oaxaca”, dice el héroe de Santiago Tenango, quien tras década y media de labor ya leha perdido el miedo al fuego.

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El incendio de hace una semana en esta localidad acabó con unas 450 hectáreas de árboles de encino, pino y ocote.

Los infiernos que vienen

El infierno en los bosques de Oaxaca está lejos de extinguirse. La etapa crítica continúa, debido a que hasta este fin de semana se habían controlado cinco incendios, sofocado tres yse manteníanactivos 13 más.

Una de las zonas más afectadas son Los Chimalapas, el pulmón del Istmo de Tehuantepec,donde más de mil hectáreas de bosque han sido arrasadasy dondesiguen varios frentesactivos. Para atender la emergencia han llegado también combatientes de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) del Estado de México.

Sólo enSan Miguel Chimalapa continúan activos tres incendios,en Santa María Chimalapa se contabilizan dos y uno más en San Miguel Tenango, todos en el Istmo de Tehuantepec. En la Mixteca aún persisten tres siniestros, en San Pedro Teozacoalco, en Santiago Tilantongo y Santa Cruz Mitlatongo; mientras que enlaCañada, la Sierra Sur, la Cuenca del Papaloapan y los Valles Centralesse registra uno en cada una de estas regiones.

En esta temporada, el Istmo, los Valles y la Mixteca son las regiones que han resultado más afectadas por los incendios causados por prácticas comola tumba o roza de los agricultores y las altas temperaturas, explica la Coesfo.

Por esta situación, el gobierno de Oaxaca solicitó a la Federaciónla declaratoria de emergencia paraacceder a recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden)y así atender los daños.

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