Denuncian lenta procuración de justicia en negligencia médica

Hace siete meses ocurrió el fallecimiento de Erika y hasta ahora no hay castigo
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Edwin Hernández
22/05/2018
12:51
Christian Jiménez
Oaxaca de Juárez, Oaxaca
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A siete meses de la muerte de Érika Alexandra Ramírez Cabrera, víctima de presunta negligencia obstétrica, su madre, Felícitas Cabrera García denunció omisiones, arbitrariedades y falta de atención al caso por parte de la Fiscalía General del Estado.

En conferencia de prensa en el zócalo de la capital oaxaqueña, explicó que como consecuencias de la supuesta negligencia médica que le arrebató la vida a su hija, Ian, su nieto, quien también fue víctima colateral de la negligencia, debe recibir terapia neuronal de por vida.

"Yo lo que pido es que el fiscal Rubén Vasconcelos, cumpla con sus promesas, que realmente se aplique el Estado de Derecho, que se aplique la ley sin distingos... que no se esté encubriendo a la doctora", dijo.

Explicó que la responsable de la atención de su hija reconocía que le había brindado atención médica sin tomarle la presión arterial, ahora, responsabilizan del hecho a una pasante sin cédula.

"No tengo dinero para marchar, para pagar espectaculares... pero tengo el derecho que me asiste la ley y hago un llamado a las autoridades para que me atiendan y me escuchen.", señaló.

Añadió que la agencia de Ministerio Público que lleva el expediente legal del caso de probable negligencia, ha cometido diversas omisiones en el proceso.

Indicó que tras la muerte de su hija se conformó una asociación civil para apoyar a las familias de las personas que han perdido la vida por una negligencia médica. "No son acciones contra el ejercicio médico, es una exigencia para que los responsables de la mala praxis se hagan responsables", recalcó.

Recordó que el pasado 5 de octubre, su hija le llamó por teléfono para decirle que se sentía mal. A las 03:27 horas, acudieron a la clínica de San Jacinto Amilpas, municipio conurbado a la capital, y tras una revisión después de las 05:00 le indicaron que no podía quedarse hospitalizada.

La doctora responsable de la revisión, declaró que la joven de 16 años se encontraba en trabajo de parto y le ordenó regresar a su casa a caminar y darse un baño de agua caliente.

Ya en su casa, a las 07:35 horas, Érika tuvo convulsiones y fue trasladada al área de choque del Hospital Civil donde informaron que le había estallado el tallo cerebral, con signos de muerte cerebral, derrame e infarto.

Fue una agonía de 10 días, el parto sucedió con Érika con muerte cerebral, y para la madre de la adolescente, las injusticias continúan, explicó.

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