La riqueza cultural de Oaxaca ha trascendido fronteras, llevando una representación de sus tradiciones hasta Roma, Italia.
La Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado de Oaxaca compartió a través de sus cuentas oficiales de redes sociales las fotografías de una delegación de personajes pioneros en la promoción cultural del estado portando con orgullo los trajes tradicionales de la entidad.
La elegancia de la mujer istmeña, la alegría de la chinas oaxaqueñas y el esplendor de los danzantes de La Pluma se hicieron notar en una de las ciudades más concurridas por el turismo en el mundo: la ciudad del Vaticano.
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Según lo informó la Secretaría de Turismo, la actividad formó parte de una “agenda de promoción”, que busca visibilizar la diversidad y riqueza cultural que posee el estado de Oaxaca.
La Basílica de San Pedro, considerada como “ uno de los sitios más emblemáticos de la Ciudad del Vaticano”, fue el escenario perfecto para poner a Oaxaca en la mira de la gran cantidad de visitantes y turistas que asisten al lugar en Roma, Italia.
Entre el grupo de representantes, además de los danzantes y personajes que portaron con orgullo los trajes típicos de Oaxaca, se encontraron las diosas Centéotl de los últimos años: Enid Azucena Torres Agustiniano (2026), Patricia Casiano Zaragoza (2025), Juana Hernández López (2024), así como autoridades representantes de Cultura y Turismo del estado.
De acuerdo con la Secretaría, este acto fue una forma de compartir con orgullo la riqueza del “Corazón Cultural de México”: Oaxaca.
Para los oaxaqueños, la figura de la Diosa Centéotl es de gran importancia, pues es considerada como la embajadora de la diversidad cultural del estado.
La Diosa Centéotl es el personaje que, desde hace muchos años, se ha designado como la mujer que preside la Guelaguetza, la fiesta que exhibe la riqueza cultural de Oaxaca a través de su música, trajes típicos y bailes tradicionales .
Esta figura femenina es una deidad de los pueblos originarios inspirada en el maíz, que representa la abundancia ha predominado como el símbolo de generosidad que caracteriza a los oaxaqueños y se refleja durante la máxima fiesta de Oaxaca.