Las fiestas oaxaqueñas son expresiones llenas de color, alegría y tradición. Entre las celebraciones más emblemáticas del estado destacan Las Velas, una de las festividades más representativas de la región del Istmo de Tehuantepec.
Estas festividades están profundamente marcadas por las costumbres religiosas, la música tradicional, los trajes típicos y la convivencia comunitaria.
Sus orígenes son una mezcla entre las culturas prehispánicas y las tradiciones introducidas durante la evangelización española, lo que las convierte en una de las expresiones culturales más importantes del patrimonio inmaterial de Oaxaca.
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Las Velas son fiestas zapotecas dedicadas a los santos patronos de diversas comunidades del Istmo de Tehuantepec, principalmente en municipios como Juchitán de Zaragoza, Tehuantepec, Ixtaltepec y Unión Hidalgo.
Durante estas celebraciones se acostumbra a realizar procesiones, cantarle las mañanitas al santo patrono y organizar convivencias comunitarias con comida, bebida y baile.
Uno de los mayores atractivos de estas fiestas es la vestimenta tradicional. Las mujeres suelen portar elegantes huipiles, faldas bordadas, trenzas y listones muy coloridos, mientras que los hombres visten pantalón de vestir, guayabera y un paliacate.
La organización está a cargo de ciertas comisiones comunitarias integradas por “mayordomos”, “capitanes” y “padrinos”, quienes se encargan de coordinar y financiar la fiesta.
Existen diversas teorías sobre el origen del nombre:
Las fiestas de Las Velas comienzan generalmente en el mes de mayo y continúan en los meses posteriores dependiendo de la comunidad.
Una de las más importantes es la Vela de la Asunción, celebrada en honor a la Virgen de la Asunción; esta suele realizarse el 15 de agosto en Juchitán de Zaragoza.