Figuras coloridas con formas que evocan animales fantásticos, así son los alebrijes, criaturas que nacieron a partir de la imaginación de un mexicano, y que posteriormente traspasaron fronteras.
Cada uno de criaturas imaginarias, que representan los alebrijes, así como los colores con los que están pintados tiene un significado.
Pero, ¿cómo fue que los alebrijes se convirtieron en un símbolo de la cultura oaxaqueña? Aunque la idea no nació en precisamente en este estado, sí se han convertido en una de las piezas que retribuyen en distintas formas a los artesanos.
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Pedro Linares López, artesano de piñatas, máscaras y figuras, cayó enfermo en el año de 1936, cuando tenía 30 años de edad, y durante un sueño febril imaginó a extrañas criaturas de colores; cuando se recuperó, plasmó esta idea en cartón, dando origen a los alebrijes, cuyo nombre también surgió a partir de este estado de convalecencia.
Los alebrijes capturaron la atención de artistas (como el del muralista Diego Rivera) y coleccionistas, lo cual causó su reconocimiento público en la Ciudad de México, y posteriormente impactó en la cultural oaxaqueña.
Por su trayectoria como maestro cartonero y por la creación de los alebrijes, Pedro Linares ganó en 1990 el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Y en 1992, a la edad de 85 años, falleció el creador de estas figuras pintorescas.
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Aunque los alebrijes se hicieron y popularizaron rápidamente en la capital del país, fue en el estado de Oaxaca donde adquirieron un mayor reconocimiento y, principalmente, un valor simbólico.
Esto se debe a que los artesanos Manuel Jiménez, de la localidad de Arrazola, y Epifanio Fuentes de San Martín Tilcajete, Oaxaca, dieron a los alebrijes de cartón de Pedro Linares una mejora con un nuevo material, la madera de copal.
Con ello, los alebrijes obtuvieron una identidad oaxaqueña, además de que fue aquí donde los artesanos adoptaron a estos seres otorgándoles tradición y significado, pues cada figura lleva un proceso original que las hace únicas.
Más allá de lo cultural, los alebrijes también son una fuente de empleo y de ingreso económico para los artesanos, ya que turistas, tanto nacionales como internacionales, suelen comprar uno para llevárselo como recuerdo de su visita a Oaxaca.
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El blog Oaxaca Auténtico señala seis principales fases que deben realizar los artesanos para elaborar un alebrije, el cual requiere tiempo y atención al detalle.
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De acuerdo con el blog Tours Oaxaca, cada color que porta un alebrije tiene un significado:
De igual forma, según el blog Tours Oaxaca, cada figura del que está hecho un alebrije representa un animal y sus cualidades.
¿Ya conocías esta interesante historia? Aunque los alebrijes nacieron en la Ciudad de México, fue Oaxaca quien los puso en la mira tanto de los locales como de extranjeros, convirtiéndolos en un nuevo símbolo de nuestro país.