Ubicado, en la avenida Independencia, se encuentra este baluarte oaxaqueño que este año cumple 112 años de vida, y que a lo largo de su historia ha sido recinto de expresiones artísticas, historias y hasta eventos deportivos, consagrándose en el corazón cultural de Oaxaca.
Para conocer más detalles de su historia, te compartimos cinco datos de este monumental espacio centenario.

Foto: Tomada del Facebook Teatro Macedonio Alcalá
La idea de este magno recinto surgió en la época del Porfiriato, en el momento que la capital de Oaxaca se enfrentó a grandes transformaciones en su aspecto urbano. Fue iniciativa del ingeniero Rofoldo Franco Larráinzar, quien llegó de la Ciudad de México a Oaxaca para hacerse cargo de nuevas obras públicas, y que sugirió la idea al entonces gobernador Emilio Pimentel, quien era un amante de las artes y un pianista aficionado.
Las obras de construcción comenzaron en 1903 y terminaron en 1909. En septiembre de ese año, se inauguró al público este edificio ecléctico en el que se empleó cantera verde (típica de Oaxaca) y rosada, muy en boga en aquella época. Este nuevo proyecto contó con un presupuesto de 100 mil pesos.
Con esta construcción, el ingeniero Franco logró la edificación más relevante del Porfiriato en la ciudad de Oaxaca.

Foto: Mario Arturo Martínez
Antes de llamarse Macedonio Alcalá, este teatro se le conoció de otras formas. Su nombre original fue Teatro Casino Luis Mier y Terán, en honor a este general porfirista que gobernó Oaxaca y Veracruz, cuya imagen aparece en la parte central del arco del escenario.
Posteriormente recibió el nombre de Jesús Carranza, el cual conservó hasta 1933 cuando cambió a Macedonio Alcalá en memoria del músico oaxaqueño, autor del tradicional vals Dios nunca muere (1868), considerado el himno no oficial de Oaxaca.

Foto: Tomada del Facebook de Teatro Macedonio Alcalá
La primera presentación artística que acogió este recinto en 1909 se trató de la ópera Aida de Giuseppe Verdi, una de las más importantes de la época, que anteriormente se había estrenado en Europa y Estados Unidos. México fue el segundo país de América Latina al que llegó, después de presentarse en Argentina.
Esta ópera fue la encargada de abrir la cartelera de espectáculos del Teatro Macedonio Alcalá (antes Luis Mier y Terán), el cual también fungió como escenario de protestas políticas. En 1914 los establos del coliseo sirvieron para celebrar una manifestación liderada por el general carrancista Jesús Agustín Castro.
En el transcurso de los años, el teatro llegó a tener usos sumamente disímiles a su función original, se transformó en sala de cine, salón de baile, cuadrilátero de box y lucha libre, hasta llegó a darse una corrida de toros.
En la actualidad, es el principal escenario de las bellas artes en la tierra oaxaqueña considerado entre los principales en México, en el que se han presentado un gran número de espectáculos como los conciertos de la Orquesta Filarmónica de las América bajo la dirección de Alondra de la Parra.

Foto: Tomada del Facebook del Teatro Macedonio Alcalá
Además de ser un recinto que promueve las artes escénicas, sus detalles decorativos se pueden apreciar como una obra de arte.
El vestíbulo reluce con una decoración al estilo Rococó. El techo de este recibidor cuenta con un plafón con ornamentos de querubines dorados, y al centro se puede apreciar una pintura en forma ovalada, cuyo tema principal es una alegoría del triunfo del mundo artístico.
El teatro alberga en sus cúpulas marcos ovalados con retratos de distintos personajes como Beethoven, Víctor Hugo, Wagner y Shakespeare.
El evento fue a puerta cerrada, y se transmitió vía streaming. ‘Cariñito’, ‘Zapata se queda’ y ‘Urge’ fueron algunos de los temas que la cantante interpretó en su espectáculo, en el que tuvo de invitado al cantante portugués Gil de Carmo.