Las campañas que supuestamente no son campañas de las corcholatas de Morena han costado más de 8 millones de pesos en su arranque, tan solo en un recuento de dos redes sociales. Confieso que no conocía la Biblioteca de anuncios de Meta, la empresa dueña de Facebook e Instagram, hasta ayer que leí la nota de Zedryk Raziel en El País. Los datos que ahí muestra sobre lo gastado por los aspirantes de Morena son para preguntar ¿quién pompó?
























