El 15 de marzo de 2018, a un par de semanas de que Andrés Manuel López Obrador arrancara la campaña que lo llevó a la Presidencia, las huestes de Morena ya tenían un peso importante en las decisiones del Congreso de la Unión, a pesar de contar con sólo 47 diputados. La abrumadora ventaja que tenía el tabasqueño en las encuestas le otorgaba el tamaño de presidente en funciones y a su partido el carácter de fuerza política oficial.
























