La jugada de la “corcholata” presidencial, Manuel Velasco, para mantener el poder en su estado natal y no perder el registro a nivel nacional cruza por muchos caminos: la declinación por Adán Augusto López, la instalación del nuevo fiscal de Quintana Roo y otra serie de acuerdos políticos que han sido negociados en lo más alto de la cúpula del partido.
























