
Sin embargo, desde ayer, el Palacio de Gobierno, llamado por las autoridades de esta administración como “la Casa del Pueblo" fue cercado con vallas, ante las protestas en el marco del 8M.
Sobre la manifestación, detalló que se contempló sembrar un total de 100 plantas florales, moradas y blancas , como parte de la exigencia pacífica para el cese de la violencia contra las mujeres y la implementación de acciones para prevenirla, detectarla y sancionarla.
"El tránsito gubernamental en nuestra entidad, que se ha autodenominado ‘la primavera oaxaqueña’, está muy lejos de ser tal, del 6 de junio del 2022 al 6 de marzo de este año 115 mujeres han sido víctimas de feminicidio, 42 de las cuales ya se contabilizaron dentro del presente mandato", señalaron las manifestantes.
También evidenciaron que de manera oficial se hacen conjeturas "levantando suspicacias que abonan a la estigmatización y culpabilización de las propias víctimas. Lo mismo ocurre en los casos en que son niñas y adolescentes las víctimas, la narrativa que se ha construido alrededor de los casos, deja ver la postura del nuevo gobierno al respecto".
Otra postura preocupante, dijeron, es que lejos de investigar, el primer cuestionamiento que se hace, pesa sobre las madres de inmediato se cuestiona su estar, se deposita en ellas la responsabilidad de todo lo que acontece a las infancias y se desvía completamente la atención para culpabilizar nuevamente a las mujeres, eximiendo de responsabilidad a los padres y la falta de políticas de cuidados de las infancias. sin que las familias accedan a la justicia.
En Oaxaca, tras la Alerta de Violencia de Género, 543 mujeres han sido víctimas de feminicidio, dentro de estas 53 han sido niñas y adolescentes, 11 de estas se contabilizan posteriores al 6 de junio del 2022 y cinco dentro del presente mandato.
En esta misma temporalidad 76 niñas y adolescentes han sido víctimas de delitos sexuales, con la mayor incidencia en los municipios de Oaxaca de Juárez, San Juan Bautista Tuxtepec y Huajuapan de León.
"Los funcionarios que han estado al frente de la fiscalía en los últimos tres mandatos vienen engarzando una serie de complicidades, pues mientras Rubén Vasconcelos estaba al frente de la fiscalía, Arturo Peimbert ostentaba el puesto de ómbudsman de Oaxaca y no mostró capacidad para que la fiscalía acatara sus recomendaciones; posteriormente este mismo funcionario asumió el puesto de Fiscal dejando en su lugar en la Defensoría a Bernardo Rodríguez Alamilla, quien siguió el mismo patrón de acción hasta arribar también como fiscal de Oaxaca, trascendiendo dos mandatos de diferentes partidos", acotaron.
"En estas flores que nos acompañan y que sembramos en este Zócalo que es de todas, depositamos nuestro clamor para que la justicia llegue", finalizaron.