El Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto demandó a las autoridades del sector salud a garantizar el derecho a la salud de Josué Ramírez Vázquez, un joven de 28 años de edad con enfermedad renal crónica en etapa cinco.
La organización informó que el joven se encuentra en estado grave, requiere hemodiálisis, atención especializada y concentrador de oxígeno.
Flor y Canto denunció que la salud de Josué Ramírez se agravó el pasado viernes 2 de octubre, cuando el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) del IMSS-Bienestar, lo dio de alta sin garantías de continuidad en su atención y con una nota de contrarreferencia al Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” para ingresar al programa de hemodiálisis.
Lee también: Mujer denuncia venta de camioneta nueva con múltiples fallas en concesionaria de Salina Cruz, Oaxaca
Ese mismo día, a las pocas horas de egresar del citado nosocomio su salud se agravó y solicitó atención médica en el Hospital Civil, pero ésta le fue negada pese a presentar saturación de oxígeno de 66 y frecuencia cardiaca de 117.
“Por ello, regresó a su domicilio pero horas después, ante el deterioro de su salud, su familia pidió apoyo de paramédicos y lo trasladó nuevamente al HRAEO. Josué llegó aproximadamente a las 11:30 de la noche en ambulancia y con oxígeno, sin poder permanecer sentado o de pie. Tras varias horas de espera, el personal del hospital comunicó que no lo recibiría”, relató.
E incluso, denunció que desde el hospital se solicitó la intervención de la fuerza pública de San Bartolo Coyotepec para retirar la ambulancia en la que permanecía Josué.
“Cerca de las dos de la mañana arribó una patrulla con al menos ocho policías. Aunque se informó que una actuaria del Juzgado Quinto de Distrito en el Estado de Oaxaca se dirigía al lugar para notificar la suspensión de oficio y de plano, sin embargo, la ambulancia salió y las puertas del Hospital fueron cerradas. La actuaria llegó minutos después, pero no se le permitió el acceso. Josué tuvo que regresar a su domicilio en condición delicada”.
Ayer domingo, informó Flor y Canto, ante un nuevo deterioro en su salud, el joven acudió al Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, ya notificado de la suspensión judicial, y tras diversas gestiones fue ingresado en una camilla en un pasillo y posteriormente subido a piso.
El Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto tramitó un amparo ante el Juzgado Quinto de Distrito que se admitió con el número 1295/2026 y ordenó al IMSS-Bienestar, Servicios de Salud de Oaxaca, Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” y HRAEO proporcionar de inmediato atención médica, medicamentos, tratamiento y valoración especializada.
Si alguna institución no pudiera atenderlo, el juez ordenó que se deberá garantizar su recepción en otra unidad hospitalaria.