“México se consiguió varias medallas de plata y oro, Oaxaca sólo dos de plata y uno de oro, por eso es importante para nosotros este reconocimiento importante, porque trabajamos constantemente para fomentar patrones productivos y de consumo alternativos y solidarios, logrando a través del comercio un desarrollo inclusivo, justo y sostenible.”, explicó José Trinidad Gaytán.
Aunque el Istmo no es una gran tradición de mezcal como en otras regiones de la entidad, se sabe que en la parte alta de Jalapa del Márquez siempre se ha cultivado un tipo de maguey silvestre; así también en Ixtepec, en la zona oriente de la región, por Reforma de Pineda y Tapanatepec.
Sin embargo, esas otras producciones istmeñas del mezcal aún no se presentan de manera formal en el mercado, no como el Tío Ro, que comenzó a comercializarse desde el 2017.
El clima especial en la región ayuda a que se cultiven nueve hectáreas de maguey en Jalapa del Márquez y otras nueve hectáreas en El Coyul, Yautepec.
Esta casa mezcalera del Tío Ro, que participa en festivales gastronómicos nacionales, así como con restaurantes de los destinos turísticos más importante del país, llega a producir al año de mil a 2 mil litros de mezcal artesanal.
En total, más de mil productos de 54 países compitieron en la justa internacional de destilados. Por parte de la representación mexicana sumaron 123 participantes, de los cuales 42 lograron adjudicarse medallas.
México logró en esta competencia mundial cuatro medallas de oro: tres para mezcales de Guerrero y una para mezcales de Oaxaca; además de 19 medallas de plata para diferentes tipologías de destilados mexicanos: Mezcal, Tequila, Sotol, Bacanora.